jueves, 31 de octubre de 2019

Callado entre las flores

Ayer visité tu silencio de mármol pulido,recité flores,su callado olor a plegaria y las coloqué en agua como si fueran cinco versos blancos y uno muy rojo que me saqué del bolsillo ya desgastado del alma. 

Mis manos también se pusieron blancas y mis labios rojos,sentí mi corazón temblar bajo el viento de tus ojos y te conté lo flacos que estamos nosotros como un puñado de hambrientos al extrañarte tanto todos. 

Me recordaste cuando niños jugábamos a saltar en los charcos cerca de nuestro mar que ahora se rompe vacío en cientos de abrazos que navegan perdidos como corren los náufragos.

Luego viste cómo me cercaron algunos miedos gruesos,me hablaron del frío tan despacio...y tu silencio igual que tú siempre rápido,me llevó hacia el coche nervioso y la lluvia de la mañana de húmedas espinas acalló mis palabras mojadas...sentí tan llenas mis lágrimas que me quería quedar allí contigo de la misma manera que nos abraza de espaldas la noche estrellada.

Entonces pensé en tu infinita ternura como el salitre del tiempo hace cosquillas a los pies desnudos de cualquier playa,desvestida en la madrugada tantas veces sola y se acerca a la orilla con su agua salada para calmarla,para curar esa arenosa herida que somos todos si nuestra huella sangra.
De vuelta tu silencio aún estaba conmigo pero silbaba...

miércoles, 9 de octubre de 2019

La tarde que no se hace tarde

Quiero esa tarde en San Isidro donde nunca se hacía tarde,ese sitio de mi recreo al que iba con mis padres y mi hermano,el más pequeño de todos mis hermanos mayores; él con su pelota y nuestro padre con todo el amor en su mirada sobre la hierba.

Y esos mediodías de comidas singulares por estar y ser juntos,siete en el paraíso con el bullicio de afecto en su jugo como menú familiar en la esquina más atlántica donde el mar rompe solo con su verdad abierta.

La infancia...hace poco escuché que no hay mejor sensación que la que se tenía de niño cuando te quedabas dormido en cualquier parte y al día siguiente despertabas en tu cama,pura magia llamada padre o madre como huellas de luz son los faros de sangre. Alguien que pase lo que pase,está ahí cuidándote,salieses a " faenar" o no, sintieses marejada,mar gruesa,muy gruesa,confusa o rizada en el salitre de tu alma o golpes de mar en tu piel de noble madera.
Así son mis padres,muy en presente,incansables en procurar nuestro bienestar y eternamente pendientes del rumbo de sus cinco embarcaciones,por si ese roído viento que amotinado vocea,pudiera despeinar y encrespar sus velas,las de dentro,no sólo las de fuera.

Se dice que los hijos son desagradecidos por naturaleza,pues me ha faltado tiempo para demostrarles a mis padres que he sido tan feliz que jamás podré ser ni de lejos tan buena con mis descendientes como ellos lo fueron conmigo.

Quizás no se deba regresar al pasado,mirar hacia atrás para no convertirte en estatua,la mía no es de sal ni de piedra sino de terneza de arena fina y se lo debo a ellos. 

Volvería una y otra vez a esos instantes de galleta de barquillo y de tardes que no se des-hacían tarde, a esos desayunos en los que mi madre me comía a besos y mi padre me escuchaba como quien ad-mira un tesoro. 

Tengo muchos recuerdos,miro mi interior cual álbum de fotos antiguas. Hay fotos desgastadas por el roce de la nostalgia y fotos en color,llenas de claridad que al mirarlas,se ponen en movimiento en tu cabeza y recuerdas ese día como si lo estuvieses viviendo de nuevo hasta su aroma se desprende en tu memoria a veces tan selectiva y selecta,tan apacible como revuelta.

Quiero esos momentos en los que nunca se hacía tarde,tantos en la rotonda de mi infancia junto a mi madre,quiero seguir patinando hacia ella sin temor a caerme solo por observarme con su mirada única de dulzura incomparable. 
La vida hay que merendarla,gracias a mi madre aprendí lo que era el cariño envuelto en papel de regalo. Nos los dio todo,no sólo la vida. 
Ella,princesa entre todas las princesas,una gran madre de los pies al algodón de su cabeza: siempre dulce,siempre amable,siempre atenta. 

Y qué decir de mi padre...tanto me devora ahora su ausencia,mucho me queda aún por contarle...de noche a tientas al buscar su luz o cuando pongo la mesa; al resbalar mi alma descalza o si abrazo la ternura de sus nietas; al ducharse mi mañana todavía dormida o cuando oigo su voz en el discurso de esa madrugada negra que me aprieta.

Y quiero recordar lo que no duele,lo que no hiere,solo lo que te c-alma pese a esta desbandada de pájaros en mi pecera y eso que me tomo lo que me ha recetado mi pez de cabecera,la de mi cama para solo dormirme con la certeza diáfana del alba clara y blanca al recordarme siempre a su lado como las piñas que recogíamos en el parque de Santa Margarita,hermosamente imperfectas.

martes, 24 de septiembre de 2019

¡ Qué bonito que papá fuese un libro !

" Adivina cuánto te quiero,decía y cómo hacer que te pasen cosas buenas. Nos hablaba de la lluvia fina,del último barco,del día que se perdió el amor y la cordura y que de lo mejor de ir es volver. 

No paraba de repetir lo idénticas y opuestas que eran sus nietas. Ellas le preguntaban a qué sabe la luna y pensaban que él era el Principito por comprender tan bien el valor del amor y de la amistad como agua para chocolate,como romance de la luna.

El perfume de su cuaderno dorado aún hace palpitar el viento en los sauces,sollozar a la ciudad y los perros pero es el viejo y el mar quien nos susurra entre luces de bohemia que vayamos en busca del tiempo perdido porque no sólo el guardián entre el centeno tiene grandes esperanzas.
Quizás nosotros debamos pintar nuestra rayuela en el cielo aunque a veces la sintamos como el ruido y la furia por encontrarnos en el laberinto de la soledad: la vida a ratos por las ilusiones perdidas como esa historia del silencio con sus cumbres borrascosas o también la comedia humana...papel y tinta que nos recuerda que fuimos canciones en el silencio de la ciudad blanca.

Todo esto te daré : la isla del tesoro y lo que el viento se llevó como sus narraciones extraordinarias en las mil y una noches de Riazor bajo las estrellas,serán siempre algo para no olvidar.

La voz a él debida como sus ojos de agua,su razón de amor y ahora nuestro largo lamento son otra vida por vivir en el camino".

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Ll-amada perdida

Vive alguien nublado en su azotea azul que quiere hacerla volar,se lo ha dicho ese vagabundo que se esconde bajo su intemperie y del maldito azar.

En las madrugadas,sosegado pero agudo le oye arañar... Y es ese minucioso reloj de la edad el que le recuerda que no hay marcha atrás y su tictac escupe su soledad.

Ella se delata tan deprisa pese a su lento caminar.
Vuelve a casa desde su invisible labor para poder por fin hablar, sin embargo el mismo nadie le responde y sola se queda en la sala de no estar...y vacía su miedo por ser esa ll-amada perdida y la vida cogida de una mano hambrienta que no cesa de timbrar. 
Hay un coche en su calle que des-espera y resopla y la oscuridad se pone muy siamesa y ronronea.

Aún están recientes sus puntos de sutura en el cuello...de su botella vivida y no puede dormir sin pensar en ese día que se le cayó la melancolía por las escaleras.

Y está a tres pasos del cielo donde se llena tan hermosa la luna pero ella se eclipsa y no puede ni brillar. Tropieza en el cuarto menguante que tiene la ventana cerrada y rota le sigue pareciendo su luz. 

Ella se desmenuza cada vez más...y dormida se espera en alguna otra parte,quizás en algún sueño que la haga despertar de su pesadilla que se mordisquea la cola y así solamente olvidar...su dolor y la ausencia que todavía se bañan en aquel mar que la vio crecer y sobre la rotonda de su infancia patinar. 

Recuerda cada beso en sus mejillas de agua y el olor de su hogar,de las sesiones de sobremesa de cine,de todos juntos en el sofá.

Ella con el ovillo de su corazón en la mano lo mira y no palpita,sola lo siente tiritar. Y a su alrededor le asedian montañas de recuerdos en cajas para siempre res-guardar en su alma añeja, mordida por la humedad de su niebla,ahora como testarudo desván.

martes, 3 de septiembre de 2019

No me contéis más películas

" No ha sido el mejor verano de mi vida y eso no todos lo saben. Desde que somos perfectos desconocidos y vamos por la vida de campeones,mejor andarse sin rodeos y que baje Dios y lo vea y que me diga: es por tu bien.

La verdad es que estoy perdiendo el este y solo me quedan las memorias de un hombre en pijama y siete razones para huir. Pero las distancias cuando los ángeles duermen no son las mismas si se miden con el hilo invisible de un atardecer.

Desde luego lo que no te mata,te hace más fuerte y padre no hay más que uno pero la gente que viene y bah buscando el reino como si se tratase de ansiar ser el rey león a la sombra de la ley no es más que parecerse a la tribu en plena ola de crímenes muy destroyer .

A pesar de todo,dolor y gloria habrá en los días que vendrán y no sólo muchas historias de miedo para contar en la oscuridad con el doctor sueño. Ya siempre estaré lejos de casa,no sé si buscando la perfección o mi yesterday por querer creer que los muertos no mueren...ojalá todo fuese una cuestión de cómo entrenar a tu dragón para ser como Van Gogh a las puertas de la eternidad y no el guardián invisible a contratiempo en este bosque de sombras.

¿ Podrás perdonarme algún día ?- pregunta mi dolor en la trinchera infinita en la que estoy como la mujer en la ventana,contemplando la verdad no sólo de los otros y el viaje a ninguna parte de la gran familia que ya no va a volver a empezar.

El mundo sigue y la niña de tus ojos con la que compartías secretos del corazón tiene los días contados remando al viento la vida secreta de las palabras.
Y en esas estamos...descalzos por el parque y mar adentro con la dama de las camelias y con este duelo de titanes por nuestro family man,papá por siempre".

lunes, 26 de agosto de 2019

Re-vuelta

Se aburren los minutos de descuento por colmar su vaso,el tiempo ha hecho jaque mate y eso que no juega al ajedrez,rozan las horas en los pies,se tachan uno a uno los preparativos de una larga lista para la re-vuelta y empieza a apretar la rutina que se ceñirá al cuerpo. 

La luna ha entrado en el salón para apagarse en el sofá mientras en la tele encendida muy fast and the furious, hay una persecución de coches heridos y personas con su carrocería intacta. De pronto la noche se cae fuera y se lastima. Un vecino ladra y la piscina tiene mucha sed.

Al otro lado del puente un hombre desconoce la sinrazón de encontrarse en pijama por la calle a las tres de la tarde. La edad amordaza y como siempre ella en su vestidor guarda d-años comprados en rebajas y otros de temporada y muchos que ya no le sientan como antes. Pero la edad no hace cambio de armario desde que se olvidó quién era,solo se come calendarios con patas.

viernes, 9 de agosto de 2019

A(n)gosto

Callada,templada,la tarde pasa...Unos cangrejos se bañan en una pequeña poza y el mar en retirada,deja su amada orilla con esa mirada empapada de huellas que relatan. 
La luz poco a poco se debilita lánguida y el sol se pone en nuestros ojos de verano como un atardecer astillado. 
Muy cerca una pareja joven se besa sin apenas tocarse y no muy lejos,en las rocas,una mujer dibuja sobre sus folios el desnudo de su naturaleza muerta.

Y el silencio hastiado cae a plomo sobre la multitud ya deshecha en el arenal casi oscuro pero a tientas la noche toda coqueta,se perfila hermosa mientras de rímel pinta largas sus estrellas y empolva sus mejillas de luna llena.

viernes, 2 de agosto de 2019

Duelo...al sol

Arde muy al oeste el corazón maltrecho en la boca,en las palabras que se dicen y en las que no,hasta en los gestos. 
Quema el tiempo en nuestros labios,en nuestros dedos...cada minuto es minuto que se desangra y bajo ese rojo y caliente silencio,siento aún el olor de sus palabras y el aroma de su cariño recién hecho. 
Solloza nuestra vida,la que él nos daba a cada instante como su nombre de verano te regala el azul del cielo.

Dolor negro que nos dispara a quemarropa en el vacío inmenso de no poder abrazarlo más y no comprendo ni las plegarias que rezo ni lo que suplico a sabiendas que duele y no quiero y no puedo,se desvanece mi ánimo de barquillo deshecho.

Y sin él todo ha cambiado demasiado...el paso,el peso,el poso hasta el viento...tanto que el tiempo se ha vuelto un gigante cojo y sinsentido que se ríe de nuestra sombra y del inquieto hueco que se te atraganta injusto en invisible y sibilino duelo,que se nos clava como ese latido sin dueño y muy hambriento.

Nadie entiende porque es mejor no entender que se siente cuando lo que más quieres se va para no volver. Y entonces el pánico sacude como un loco incendiario el corazón maniatado y ebrio y le arranca todos los días un pedacito más a cualquier hora porque ya no suena ni urgente ni en calma el teléfono.

Quiero volver al instante que me cogía de su mano y me soplaba el desaliento,quiero meterme en la foto donde apenas daba mis primeros pasos y los dos reíamos contentos,quiero cerrar los ojos para verle pero sin que sobre arenas movedizas parpadee ciega mi vida primero y quiero convertirme en infinito abrazo para permanecer a su lado siempre aunque ahora me sienta sola,temblor e invierno, hibernando este desconocido silencio ; soy cómo siento y siento cómo soy,ya me lo decía él si veía caminar frágil mi enero.

Y no quiero pasar el verano sin él,no quiero y no puedo porque era mi estío honesto,mi salitre en mis horas de a-mar inquieta,mi piel tiznada de cariño perpetuo,mi atardecer rojizo de su verbo perfecto y su sonido más bello. Su puesta de sol era lo más anhelado de mis buenas noches de dulce lienzo. Abrazarle era el mullido papel de regalo que mejor envolvía mi cuerpo.

Hablarnos era tomar café sobre la arena del tiempo,de besos y confidencias con todos los deberes hechos . Era mi presente más inmediato y auténtico, mi pasado más entrañable y mi futuro tan puro como atento.
Nunca hubo rebajas de sentimientos ni minutos de descuento,desprendía una generosidad para con todos que ni en los mejores sueños pero era muy cierto como que ahora el llanto callado,solo,a veces inesperado es único des-consuelo.

Sin él me es imposible alzar un poco el vuelo¡ Cómo hacerlo...él lo sabría con solo mirarme dentro! Y todo lo que está sucediendo,tal y como contó ,no puedo ni creerlo. Ay, me ves ahogada en medio del miedo?! 
Lo siento...Fuerza dicen, ánimo,para adelante,que debo pensar...que así es la vida...menos mal que sé lo que él me diría para mantenerme en mis pies ebrios y con el corazón roto a golpes y mal latiendo y moteado mi pecho con pedacitos de su cielo. 

Cierto es que me quedan tantas vivencias,tantas palabras acariciando por dentro,su lucha de gigante,su amor de cíclope muy de Cortázar para con mamá,su ingenio de sastre a medida,su vitalidad cotidiana,su heroicidad con sabor de otro tiempo y ese enorme viejo desierto muy al final en el que bebía aferrándose a nuestras vidas y a contrarreloj iba su tiempo. No eran vagos ni sus recuerdos,vivió todo hasta el último sorbo de su aliento; agarrada a su mano,mudo se quedó para siempre su cuerpo.

La muerte desafiante nos tiró un a- guante y nos tuvimos que batir en duelo. Y en esas estamos...largo es el mal trago que estamos viviendo,solos nos disparamos y caemos en el hiriente suelo y atrincherados en el dolor como esperpento .
Aún espero de algún modo encontrarle,en disparate me estoy convirtiendo,él lo sabe....lejos de su persona siempre me pierdo.

¡Le quiero tanto como tanto le echo de menos!

viernes, 28 de junio de 2019

Un suspiro de relato (2)

Incurable ruta la de su nost-algia que le llevaba por paisajes demasiado vistos como algunos tan hermosos. 
Víctor tenía las manías de los muchos kilos de su edad que no de su peso. Era metódico hasta cuando se fatigaba. Lo hacía siempre a la misma hora y se ahogaba con la precisión de un relojero. Medía con tanto celo el tiempo,su tiempo y el de los demás. 

Víctor lo único que dejó de contar fue historias que ya eran historia para él y también sus d-años. Comenzó a callar...sus silencios empezaron a quebrarse como sus ganas.
Sus manos se agarraban a otras y las caricias se deshacían en la ternura caliente del que sabe que se está yendo como ese rubor de juventud que ya apenas se recuerda aunque él lo hacía. Pero ¡ qué lejos le quedaba todo aquello tan cálidamente cercano!

Su fatiga del alma era tan profunda como el dolor de quienes vemos cómo el oscuro viento penetra y te arranca el corazón de cuajo. Es el cierzo que golpea en el camino cuando empiezas a recoger tus palabras, tus recuerdos y toda una vida para guardarlas en esa maleta dolorosamente invisible para tu último viaje. Y Víctor lo sabía.