viernes, 13 de diciembre de 2024

Regatos pequenos(2)

Palabras salidas de un crucigrama : Canoa, RDA, apnea, crudo, naipe,opera, pie, unión, oír y ADN.

" Estoy en la sombra, en la sombra de lo que fui y me vienen pensamientos en alemán,absurdo, lo sé pero mis despropósitos del año nuevo no ayudan. Sin pretenderlo, regreso a la época de la RDA, que de democrática no tenía mucho. Me pregunto porqué denominar a aquella guerra... fría como si las demás no lo fuesen. Lo que hay que oír...  En los conflictos todos pierden y nada importa ni los nombres de los muertos, si tenían algún hermano o amigos buenos, si les cojeaba el pie izquierdo o latió emocionado su corazón al ver por primera vez a su nieto, si saltaron alguna vez de alegría...o se estremecieron con el primer beso.

Y después dicen que la unión hace la fuerza pero tampoco es verdad, estamos en nuestra irreductible canoa como si fuese una aldea gala. Nave(va)gamos en ella como si los demás no lo hiciesen tan bien como nosotros, lo llevamos en el ADN, unos más que otros. Hay que encontrar un lugar donde enterrarse definitivamente el ombligo.

Pero al crecer la sombra en la que te encuentras, te asaltan irascibles las dudas y en ese momento de crecida, tu noche se retuerce y lo tienes crudo, como notar petróleo y su olor que impregna tu incendiario miedo que ha estado en apnea demasiado tiempo y logra al final dejarte sin respiración a ti y con esa sensación de desazón cruel como si te opera un Jack el destripador y  sientes que se te encoge tan fuerte el corazón hasta que estalla en lágrimas y ese tipejo se saca de la manga un naipe, que precisamente no es un as, si no el siete de espadas que te rasga por fuera, por dentro. Y te diluyes en otro regato pequeno... éste muy ensombrecido".

martes, 10 de diciembre de 2024

Regatos pequenos

Os pongo en situación. Vamos a jugar como si fuésemos niños y saltásemos sobre los charcos que nos encontrábamos en el camino a casa. Charcos como palabras, siete mínimo y quince máximo. Haremos un relato con esos charcos para llegar a nuestro hogar. Seguramente os recordará a vuestra etapa escolar cuando nos pedían hacer esto en lengua.

Será en galego, unha viaxe polo noso mollado idioma cheo de regatos pequenos.

Palabras : tempas, fardel, requichado, rancor, melindres,laio e trousar. A mayores puedes usar estas si quieres saltar más charcos : axexar, prófugo, codia, gabia, rexouba, avezar, reliquia e amolecer. 

A camiñar polos regatos pequenos como Dorothy polas baldosas amarelas !!


1) "Aquela noite ía no automóbil tan vello do meu avó que el coidaba coma unha reliquia. Antes de marchar,eles dixéronme que tivese moito coidado coma se soubesen que algo estivera a piques de axexar.

Chovía moi forte, diría que case con rancor. De súpeto perdín o control do coche, semellaba un prófugo que fuxe sen amolecerse por nada. Sentín un arrepío que percorreu o meu corpo e polas tempas esvaroume unha suor fría. Fixen o aceno de afastarme da gabia pero non puiden. Alí quedei cos ollos pechados durante un tempo.Cando os abrín,soltei un laio,doíame o pé que o tiña requichado e iso que estaba avezada a non chorar. Entráronme gañas de trousar os melindres que comera antes de iniciar a viaxe e unha pequena codia de pan. Collín do fardel o meu móbil,chamei a emerxencias pero non escoitaba ben,soamente a rexouba do vento".

-Escrito por unha das miñas fillas-


2) "Parecía que estaba a axexar un laio dende a gabia, non soamente chea de corpos, tamén de rancor. Fixen o aceno de afastarme ata a estrada porque me percorreu un arrepío ao ver esa imaxe e entraronme gañas de trousar.As miñas tempas latexaban con forza,ademais non me sentaran ben os melindres que comera despois de tanta codia á que estaba avezada nesta guerra que parecía amolecer ata a xente máis forte polo medo requichado que pasaran e aínda máis se eu era un prófugo que sempre escoitaba certas rexoubas de persoas que pasaban preto de min.O fardel que levaba ao lombo xa non me pesaba,nel levaba unha reliquia da miña nai que me traía recordos dos bos tempos".



3)" Fuxín da miña casa chea de rancor coma se fose unha codia que queda atragoada na gorxa. Sentíame coma ese prófugo que corre tanto que nota as súas tempas a piques de estoupar e con gañas de trousar ata a derradeira vez que comera melindres...

Estaba enoxada e tamén con bágoas e laios polo aceno requichado que tivera meu irmán de darme unha labazada por coller a súa reliquia máis querida que tiña gardada nun fardel vello no roupeiro. Púxose a berrarme moito e iso que tivera a sensación do que ía a axexar cando collín aquela coisa sen permiso; na miña cabeza escoitaba unha rexouba e certo estrano arrepío de min mesma que me estaba a adolecer unha vez máis e por iso fun a pedirlle perdón, porque foramos moi parvos ámbolos dous aquela tarde pola nosa maneira de enoxarnos".

-Escrito por unha das miñas fillas-

sábado, 7 de diciembre de 2024

Insomnis

Ahora mismo estoy en una cuneta, en la madrugada de una cuneta. Siento frío aunque no tanto como el día en el que nos quedamos sin nuestros padres.

Hay delirios de noventa caballos que pasan con exceso de velocidad por mi lado y a lo lejos está la vida que empieza a llover...la vida cuando era niña. 

Nunca tuve insomnio de pequeña, mi madre me decía que soñara con los angelitos y me quedaba prácticamente dormida al instante.

Cuántas veces pude oír lo del sueño reparador, yo imaginaba que era como un zapatero, pero remendaba las huellas, no los zapatos. "Hay huellas que aprietan, no es solo el calzado"-pensaba. Pero eso lo sé ahora, de adulta venida a menos y de tiempo venido a más, está carísimo...el tiempo es oro, lo sabes si empiezas a menguar a la velocidad del rayo que no cesa.

Mis sueños parecían, en ocasiones, de pintor, no de brocha gorda si no gruesa, generosa, un Kandinsky, un Van Gogh, un Klimt, un Renoir....o de algún buen samaritano que coloreaba mis noches . Muchas veces, de niña, pensaba que los sueños eran hechos por artistas, artesanos de lo imposible, orfebres de piedras preciosas y paisajes inverosímiles. Los escritores también como mi hermano que inventaba en la oscuridad de mi cuarto historias mágicas para dormirme princesa.

Mi padre tenía el poder de cogerte la mano y su tacto único, de corazón blanquiazul me calmaba; era un bálsamo como si te agarrases a la vida que emanaba de su ser, como en esos videojuegos en los que obtienes vidas extra. Mi madre dulce me hablaba como aquellos ángeles con los que me decía que me durmiera. A mi padre le gustaba que le dijese que soñara algo bonito y me contestaba que entonces lo haría conmigo.

Duele estar en la cuneta, huele a gris y semeja de lija la noche y áspera su oscuridad hasta sangrar y dejar en carne viva su azabache. Todos sabemos lo que es estar en la cuneta con los ojos tan abiertos que te raspa como un afilado despropósito el parpadeo del sueño cansado que no llega, que ha tropezado nada más echarte en cama, ese sueño torpe y zascandil con miles de incómodos bostezos que no llevan a nada.

El miedo obviamente no ayuda y se jacta de aparecer en estas situaciones como metementodo que es, tramposo y noctámbulo, un entrometido trilero al dente y pone la zancadilla cuando menos te lo esperas. Te engaña...así asusta a la pequeña valiente que llevas dentro y apaga con fiereza tus sueños.

Ya no viene mi madre a hablarme, mi padre ya no puede decirme que soñará conmigo...están en el lugar donde los árboles más frondosos y blancos crecen en las nubes de algodón de azúcar. Nunca fui tan madre como lo soy ahora. Se borran las generaciones de un plumazo y lo peor es que nunca seré ni la cuarta parte de madre buena que fue la mía conmigo.  Soy una copia mala de un falsificador barato, será el síndrome ese del impostor que se ha puesto de moda... qué curioso cuando es algo que existió desde siempre por culpa de la baja autoestima y la gran auto- exigencia  que uno tiene con respecto a sí mismo. Y por qué no hablan del de Dunning- Kruger, el creerse más de lo que eres o de lo que sabes. Perdón por el inciso...la profesión va por dentro.

Vuelvo a mi insomnio, a mi ombligo que tirita, demasiada responsabilidad ser madre, diría hasta adulta, más si estás sola y en la cuneta como en este impreciso instante. La intemperie te atrapa al fallecer tus padres, ahí empiezas a valorar el significado de la palabra hogar, aunque en mi " nicaso" siempre tuve la certeza que sería así y siempre le otorgué valor/es.

De las pesadillas mejor no hablar si eres soñambulista y estás en la gavia de la madrugada, insomne perdida en los alrededores de una nostalgia que no quiere bañarse en lo melancóholico de la vida bebida. Sabe que se quedará varada en la arena del buen tiempo que huyó y como no fue enemiga, no sirve lo del puente de plata y menos a eso de las tres de mañana. 

Y después al alba mi gallo estará aún de abrumadora resaca porque es más gallina que yo pero mi despertador no padece de afonía y al despertar me doy cuenta que parezco la carta de ajuste que había antes cuando era niña y dormía y soñaba con los angelitos ya que mis padres estaban en el dormitorio contiguo y desde la cama escuchaba el espectáculo del mar de Riazor en todo su nocturno esplendor.

sábado, 30 de noviembre de 2024

Cómo resbalar por sus dulces mejillas

Diles que es honesto el silencio,ese que se queda prendido de la boca,las palabras mudas y hermosas,inquietas se posan.No siempre quien calla, otorga.

Diles que una vez fuiste preciosa,que te pesan ciertas heridas como losas,que no merece la pena hacer caso a los idiotas,que quizás,solo quizás la mentira no siempre tenga las patas tan cortas.

Diles que tanto saltaste tantas olas que rompían en tu cuerpo y te reías a carcajadas con tus empapadas caracolas,que se tiznaba tu piel de chocolate y el sol contigo se ponía las botas.

Diles que escribiste tantas historias,algunas con mucha luz,otras con poca,que te vestías en tu habitación mientras bailabas y escuchabas música al elegir para salir de fiesta tu ropa.

Diles que tenías carita de buena ,de las que pronto se sentaban en clase cuando la música la ponía Ofelia, la monja y en cuanto entraba la profesora, curiosamente te pillaba de pie como a todas.

Diles que sus abuelos apenas te reñían,que no les gustaba verte temblar,ni que no te tomases la sopa y disipaban la niebla si te envolvía y te amaban por encima de todas las cosas.

Diles que fuiste tan feliz y a veces tuviste tus momentos de gloria al salir con tus amigas se te pasaban rápido las horas,que te enamoraste de su padre nada más conocerle y desde ese instante supiste que sería él mientras te comías helado en una copa.

Diles que tu camino tuvo luces y sombras, que sufriste como lo hace la gente si la dejan muy sola, que es más fácil emocionarse si tu corazón no es una roca y que para bien o para mal la vida te erosiona,que de todo se aprende pero que no carguen demasiado sus alforjas.

Diles que en una noche angustiosa,se levantó la brisa de golpe y su prosa,se puso tan caduca y furiosa que sentiste al miedo de frente y que lloraste como se caen las hojas.

Por un instante ocre fuiste otoño entre la oscuridad rota donde se atropellaban las horas.

Pero no les digas nunca seré del cuento la bruja ni la fregona salvo que si quieres,puedes... hasta volar muy alto encima de una escoba.

Tampoco la reina ni verdugo ni víctima,tal vez blanca, nieves cuando el frío te toca y que el veneno no siempre se esconde en una manzana roja.

Y no hace falta que les digas ciertas cosas ni que las embellezcas ni pintar sus mariposas, ya ellas saben...

Hablarles siempre ha sido cómo resbalar por sus atentas mejillas...ese pellizco de nostalgia al divagar el devenir de los días.

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Diecisiete versos por dos para brindarles

Caminan entre la p/risa y la c/alma.

Ya conocen lo que es la pérdida 

si te arrancan un buen trocito del alma.

Son de las que si sufren, 

les tiemblan hasta las lágrimas.

Una más hacia sus adentros,

la otra hacia los de los demás.

Y ninguna de las dos mienten al quererte 

porque lo harán siempre de verdad.


Honestas en sus palabras y en sus gestos

Saben lo que deben callar y

en el silencio y en el ruido del camino

no las oirás ni rendirse en sus tropiezos

ni pavonearse en sus aciertos, simplemente 

sentir,aprender y escuchar, reír y amar...


Buscan con afán respuestas sin cesar,

a una no le gusta crecer como Peter Pan,

sabe que la vida huye para todos como una 

delincuente y a la otra vivir en el presente 

es lo que le hace soñar.


Hay en ellas un bello poso de gruesa bondad

y son leales hasta la médula sin dudar.

Se quieren tanto,se admiran mucho,

se complementan al ser tan diferentes en su 

forma de ser que no en la de saber estar,en 

eso van a la par.


No solo hoy cumplen,lo hacen sin más y ya 

vuelan como una bandada de hermosas aves

que se da cuenta que en una nueva etapa 

aterrizarán...Tal vez una se sumerja en las 

ciencias exactas y la otra entre dibujar y 

filosofar,sin olvidar quiénes son,todo lo que 

aprendieron y sabiendo que sus cómplices 

huellas desde el cielo siempre las verán.


jueves, 24 de octubre de 2024

Estambre de la vida

Se dice que el casado,casa quiere; pero el cansado, su primer hogar necesita...o al menos es tu quejido el que lo grita, el de tu alma deshabitada, en la que ya no hay cerillas que te incendien pero sí angustia que te ladra.

Llevas unas heridas en el cuello de sibilina lana fina, unos pespuntes gruesos en tus pensamientos de trapo, tu nevera ya no calienta como antes y en la estufa hay un frío errante.

Tiritan tus palabras, se abren trémulas sus carnes,la leña de tu árbol caído está que arde, los besos que no diste vuelven a tropel a tu memoria de elefante que hace tiempo que entró en la cacharrería de tus pálpitos tirados por todas partes.

Camina cerca un tumulto de gente en círculos egocéntricos, las piedras y sus ombligos se han vuelto enormes e importantes, pasea a tu lado tu indigente de cariños pero con tantos desastres como jirones sus bolsillos de viejo ante.

Olvidada en un cajón de la nostalgia de muchos otros,tu fatiga se desmaya y te preguntas sin razón porqué tu vida sigue sin que le importe que ya no estén tus padres. Se pone obtusa,tan ebria de dolor y te lleva por momentos al desguace.

Piensas que los retazos de tu memoria caídos son como ángeles, encienden sus alas, las despliegan para no atacarte. Pero se inunda tu mente de momentos cobardes, aquellas veces en blanco y negro en las que ya en tu hogar no quedaba nadie y no eres ni capaz de rozar Riazor ni sus calles, ni empaparte de su salitre ni de sus olas como brochazos de arte. Tal vez no haya nacido aún quien dibuje tan bello y marino paisaje ni siquiera tu nostalgia surrealista que lleva a sus espaldas un intenso y atlántico bagaje.

Recuerdas el pánico que sentiste al fallecer tus adorados padres, únicos e incomparables...y unos hombres grises te robaron el  tiempo de estar con ellos y tú, pequeña Momo reescribiste sin darte cuenta otra historia interminable. 

Huérfana se quedó no solo tu tarde, al derrumbarse el techo de tu mundo, al abrirse las raíces de tu sangre, enmudeció la mañana y la noche se llenó de ruidos, solo había extraños en tu nocturno e insomne parque, deambulaban para que el miedo te volviese aún más pequeña e insignificante. Ahora solo el cielo de tus padres lo sabe.

Necesitas volver a escucharles, poder abrazarlos, sentir que de alguna manera están vivos, sentados junto a ti mientras veis las series de la tarde, en su salón de cariño gigante, con los crucigramas y periódicos de tu padre sobre la mesa y esparcidos los recortes de revistas y unos libros de Jane Austen que estaba releyendo tu madre.

Y lo único que rugía era el mar si su marea fiera trepaba por las rocas con furia para zamparse la rotonda donde patinabas cuando eras infante en los veranos donde te daba la merienda y más vida si cabe tu madre; tú saltabas a la comba mientras se ponía el sol de estambre y su mirada de tierna oliva acariciaba tu cuerpecito de junco, de suave alambre, de la misma forma que hacía tu padre al cogerte la mano y al hablarte.

domingo, 13 de octubre de 2024

Me importa un camino

No sé si escucháis a los caminos...sus ruidos,sus alardes, sus tropiezos, sus plegarias, sus obstinados parloteos, sus cuchicheos mordaces, sus pensamientos tan fieros, sus pedacitos de silencio.

Cómo nos cuentan sus hazañas, sus primeros besos,sus flaquezas o simplemente sus devaneos, sus ternuras, sus heridas...pecados improbables o errores buenos. Tal vez cómo echan a volar sus lamentos solo si pasa algún chiquillo feliz corriendo.

No lo sé, es in-cierto pero si yo los oigo en-callados por sus recovecos, en el alma siento el cierzo aún más seco.

Aúllan las altas ramas de algunos árboles inmensos que cubren esos caminos si en los pasos que das, se te queman los dedos. Huelen a incienso tus huellas, arde a jirones el viento, gira ebrio el vacío tan dentro mientras algunos caminos se retuercen de dolor, no por sus fracasos sino por la certera puntería de esos inoportunos aciertos.

Mentidme!! - les suplico, les ruego con mis zapatos sobre ellos tan roídos, tan viejos; no os quedéis solo con las risas de los niños,dadles también a sus abuelos... vuestros metros de aliento y no solo aletargados kilómetros de largo invierno.

No sé si sentís la savia de aquellos árboles que os rodean inmensos, tal vez sí a la sabia que algún día os recorrió enteros hasta en Guinea recónditos senderos. Me cuenta mi sentida nostalgia que hacía tapetes de ganchillos con las flores que se encontraba en su jardín secreto o las colocaba entre páginas de sus romances leídos o me las prendía con mi edad aún delgada en los rizos de mi cabello grueso.

Caminos hermosos, intensos, pasos enormes o pequeños, mis padres por cuántos anduvieron...alunizados vosotros de tantas pisadas, las de mis padres por ejemplo...sin rendirse, juntos de la mano, fundidos en el beso. Llegaron a vuestro final satisfechos de lo andado y de lo que no hasta que los detuvieron, los atracó la parca y a nosotros nos desvalijó por dentro y para ellos empezó su autopista hacia el cielo. Recuerdo que fue cómo una despiadada emboscada en el desierto, a lo de mi madre y lo de mi padre cómo esa tormenta que se ve venir cruel no tan lejos. Y se os oscureció el semblante y empezasteis a ser un mal trecho.

Sin embargo desconozco algo de vosotros, os duelen las grietas? Por qué no parecéis tener miedos, los atais a vuestros troncos, a la irascible garganta de tantos infiernos, a la crecida de los ríos cuando las nubes altivas no paran de llover torrenciales y os anegan sin remedio? Os desgastan, no es cierto? Por el mío voy torcida pero tampoco vuestro tocayo está recto. Se me doblan las ganas como las rodillas que no aguantan mi peso.

A veces veo luz en la esquina del viento, me salen dos coletas y siento la voz de mi madre que me coge la mano con la ternura que habita en algunos cuentos y a mi padre que se acerca a nosotras con ese gesto tan suyo, tan nuestro y tú, camino te ponías tan contento...y yo levantada un palmo o dos de tu suelo. Lo notabas? Me envolvían hermosa, se detenía por un instante nuestro tiempo pero al abrir mis ojos...otra vez sola camino por tu sinuoso cuerpo huérfano y me pregunto lo mismo si alguien os escucha, caminos, ya seáis propios o ajenos, que os tengamos cerca o nos quedéis lejos. La nostalgia casi siempre os reverdece al mecer despacio los pequeños y preciados recuerdos.

domingo, 29 de septiembre de 2024

Spoilers de nostalgia

¿Sabéis esa sensación de pellizco de cómo va a terminar tu día, de cómo va a ser la noche y cómo amanecerás y así cada momento si es desapacible tu semana ?

Podría ser solo grisácea rutina y su desprendimiento de tierra o esa tristeza pedregosa y su a/batimiento en un constante duelo o sencillamente spoilers de tu ahora melancólica nostalgia.

De hecho si te mirases por un agujero como espectadora, el guión sería tan previsible como que la vida sigue pese a las irreparables pérdidas, como si fueran una cuestión de mecánica pero terminasen tus sentimientos en carne viva en el desguace. 

Por eso te acuestas tarde una vez más pese a que dijiste la noche pasada que no lo volverías a hacer pero se te escapa como aire en una jaula, esa galaica hora "entre lusco e fusco" de tu alma crepuscular en la que permaneces como un suspiro encallado.

Al meterte en cama, el sueño tropieza y no llega,das vueltas y vueltas... a tu vida de pacotilla, de joven adulta venida a menos o te pones de niña subida a una nostalgia a modo tiovivo que parece que giras sobre tu arena del tiempo y humedecidas tus mejillas, tu mirada se cierra por descanso del personal.

Tienes sueños profundos de los que te quedan tatuados al despertar. Son raros, a veces, como ese verde canino ladrador, otras parecen arañazos de siameses y maúlla tu pena hasta erizarse.

En ocasiones son tan vívidos que al sonar el despertador, te da un mazazo de realidad que bajas al mundo de golpe, más herida de lo habitual, sobre todo si sueñas con los que ya no están...

O también si se retuercen, si se tornan pesadilla ,semeja que estás tumbada y exhausta sobre un cuadrilátero con funda nórdica derrotada y como púgil inexperto y maniatado, te sube el miedo unos cuantos grados hasta que tu dolor febril muy dentro cautivo está.

Y así según hayan sido tus sueños no hay manera de amanecer porque te sientes que tus pies son papel mojado, que tus pájaros en la cabeza son de barro y que tu mirada está cuajada y solo notas que en el día te van a sobrar horas porque algunas marchitan solas pese al agua que les pones como esas ganas que de niña tenías no solo la mañana de Reyes,el agosto,muy a principios que pasabas con tu familia en Carballiño, el viaje en coche hasta allí con Nino Bravo incluido, en la cara A y en la B del radiocasete. Tus fiestas de cumpleaños en casa con tus amigas, perfectamente organizadas por tu hermano el del medio y la tarta de galleta que hacía tu madre con su mandil curiosamente con pinzas de la ropa muy pillas detrás colgadas.

Esas tardes en las que mientras ella remendaba no solo vuestra muda descosida, de fondo sonaba en la radio La saga de los Porretas y esas noches buenas juntos, todos...o cualquier otro día solo porque veías a tus padres ya al despertar en tu hogar, este con la sonrisa de salitre puesta y las ventanas de par en par al mar abierto.

Y recién levantada con muchos sueños en los bolsillos de tu bata estampada de pingüinos que te había comprado tu madre en la mercería del barrio, te encontrabas esos zumos de naranja en la cocina recién exprimida y el olor a café y las magdalenas de la Bella Easo y el Colacao. 

Luego de esta extraña algarabía matutina, dos de tus hermanos se iban para coger el bus del colegio, otro al instituto cerca de casa, el mayor de los cinco a la universidad  y tu madre te llevaba a la escuela que estaba enfrente de casa pese a las bromas de tus hermanos que optaban por decir siempre que con un tobogán ya te podían lanzar desde la ventana. 

Recuerdas hasta el tierno olor de tu madre que se quedaba en tu mano parte de la mañana escolar y el beso madrugador de tu padre antes de irse a trabajar aún estando tú dormida,cuando estaban las calles por poner . Él solo quería hacer la ruta pronto para que no se le hiciese tarde volver.

Casi todo era hermosamente imperfecto pero era vuestro y el presente muy indicativo de lo que suponía crecer a vuestro aire blanquiazul cuando no se da por hecho la victoria y la derrota roza levemente la piel, sin embargo el corazón latía al unísono y se multiplicaban las ganas y la pasión de volver a empezar. 

Y Riazor más mosquetero que nunca, os observaba cada día desde ese cariño hecho a fuego lento con tanto amor como el que desprendían tus padres.

Ellos siempre tan entrañables, únicos, de una honestidad tan visible como la luna se baña en el mar desnuda, sin tapujos, llena...de su verdad.

jueves, 5 de septiembre de 2024

Marchando unas certezas tostadas 0.0

Añoro más buen tiempo, una tarde al menos en el regazo del recuerdo hermoso cuando era niña...una mañana despierta gracias a los dulces besos de mi madre en las mejillas sonrosadas de mi infancia, una noche de cine en salón de mi hogar en la esquina Atlántica de Riazor junto a mis padres y hermanos... con esa peli clásica de West Side Story ,por ejemplo, de fondo mientras ellos bailaban y cantaban, nosotros con la luz plena del alma encendida.

Necesito más horas de sueño/s cumplidos como aquellos en los que alguno de mis hermanos, de pequeña, me llevaban a ver en pantalla grande con su chica, cada uno con la suya obviamente : los 101 Dálmatas, la Dama y el Vagabundo, la Cenicienta, Annie, E.T...o como otros en el que mi padre hacía de paje conmigo una mañana de finales de diciembre muy temprano y cogíamos los regalos de todos con la lista de sus deseos en mano.

Parábamos a media mañana para tomar café nada cortado en palabras en el Otero, mítico bar en la calle de los Olmos conocido por sus exquisitos calamares que en otras ocasiones los comíamos de tapeo todos juntos.

O aquellos días de luna de miel mágica e incomparable,en el paseo de mi mano enamorada por su mirada también enamorada con el Síndrome de Stendhal cerca de nosotros al contemplar el Duomo o el Ponte Vecchio al anochecer y recorrer la Loggia Della Signoria como si fuese un museo al aire libre. Volvería una y otra vez a decirle sí quiero al amor de mi vida, ese instante en el altar de la iglesia pegada a mi querido colegio.

Anhelo más momentos de certeza tostada 0.0 como todos aquellos pasados pasos de mi camino cerca de mis padres. Volvería al preciso instante en el que le vi las caras a mis niñas por primera vez, a sus ocurrencias de plastilina y a sus palabras de chocolate que tiznaban el borde de sus labios y a aquella ternura infinita de sus abuelos maternos viéndolas crecer. Ojalá desde donde estéis, sigáis haciéndolo. 

Me gusta acariciar vuestra certeza estrella al contemplar la huella tan bella que habéis impreso en ellas. En ciertas ocasiones, las miro y os veo...como al dibujar una como los ángeles como tú, mamá y la otra que emocionada vive los partidos como si fuese ella la que tira a gol, ¿a quién te recuerda, papá? Pero en su dulce sensibilidad y en su humildad; en su honestidad y en su lealtad es donde más os reconozco en ellas.

Y también me pasa con mis amados hermanos,con vuestros otros maravillosos nietos hasta con mis buenas amigas...con todas las personas que han formado parte de vuestra vida, vuestro increíble poso se respira alto y claro. Gracias por ello...os habéis quedado prendidos con certezas muy tostadas en sus corazones.

Cada segundo que tiene un minuto, cada minuto que tiene una hora, cada hora que tiene el día, necesito menos de mí y más de tantos...os añoro desde este agujero de soledad que me resquebraja y me agota de tal manera que hace que hasta mi lámpara de pie acabe sentada a mi lado dándome luz a mi oscuridad.

Y nunca imaginé que se podría servir fresquita la certeza tostada 0,0 : lo que viene a ser la nostalgia a finales de verano. En la nevera siempre hay alguna...certeza para saborear vuestra estrella. Y estas no tienen fecha de caducidad mientras el olvido insolente no habite en la buhardilla de mi memoria.