sábado, 2 de marzo de 2024

Ojalá no lo hubiese desconocido

Desconozco tu dolor...si hay agua en tus mejillas de noche,si alguien te ha llorado,si todos te han querido,si peina canas alguno de tus latidos,si tu corazón fue manco y tanto lo has sentido...si tu desconsuelo te ahoga como esa edad ya cansada de no poder estar tan erguido. 

Quizás no sepa si tus días han temblado,si tus noches apenas han dormido,si fuiste más de sueños o de planes escondidos,si hay fracasos en tus bolsillos y aciertos en tus seres más queridos. 

Pero a mi mente te vienes de hombros encogidos,con los brazos tan caídos,con escombros en tus ruidos y no sé si alguna vez los demás te sacaron de su olvido, de dentro del pozo en el que te habías caído porque alguien te empujó por descuido,porque iban con prisa los otros como tú,desconocidos.

Contemplo a lo lejos,lo lejos que andamos, a veces,de nuestros propios rotos caminos,estamos a por uvas...pero retorcidos miramos tanto para fuera cuando se palpan tan cerca nuestros gritos y agarro los tuyos con fuerza,de la que ya apenas me quedan un par de hilos...

Y con sutileza te imagino...esa mirada de almendra como la de un chiquillo que crece sin olvidar lo que ha perdido,lo que ha ganado al nacer dónde ha nacido,saboreando la victoria de ese abrazo,reconfortante como mullido, de los padres que ha tenido,que están presentes aunque hace ya mucho mal tiempo que se hayan ido,de todo lo que le han amado,de todo lo que los ha vivido...si fuiste su ovillo y en el hermoso jersey que han tejido,en un buen amigo de buena lana,un abrazo como benéfico abrigo.

Tal vez te esperen la lágrima y su pellizco,la que conlleva que más allá de la primavera sientas frío pero también te aguarda la ola que mereces grande,llena de salitre tu luz,tu talento de orfebre y tu arte esculpido.

Quizás seas de verdades...desnudas y veraces, voraces en tu alma poblada de salvajes pero no por estar asilvestrados, sí llenos de rabia cobarde que dentro te queda para no herir a nadie, que no te sale o de tristezas valientes porque te queman,arden...

Quién sabe lo que sientes, qué canción te estremece, qué te emociona tanto solo un instante, qué te hace reír tras los matorrales o cómo te muerde la intemperie cruda y el porqué guardas caricias en cajas pequeñas o curas tus heridas de dentro hacia fuera,igual que de pequeño lo hacían tus padres.

Desconocen lo que te gruñe la mañana o si deseas ser solo por unos instantes inmensamente viernes o lo tarde que te volvió una tarde no tan cualquiera cuando te cambió tu paso debajo de aquella maldita escalera,el reloj de la cocina que no te perdona,que el tic tac te acecha y por eso ya no llevas uno de pulsera...

No solo el caracol duda sobre la hierba, también tu vida puede ser una llamada en espera,que nadie contesta,no te responden,te agotas y no se enteran; los que opinan de ti, no te conocen,solo te asedian,no han vivido ni un minuto de tus d-años ni han dejado tus vívidas huellas,no han estado en tu piel ni en tus mareas ni se han bañado en tu mar de dudas y desconocen si el café tímido que te tomas ,es después de una deslavazada noche en vela; si la chaqueta que llevas puesta te la hizo tu hija si la tuvieras y esa bufanda tan vieja que era de tu madre que te pones para sentirla si cabe más cerca y si aún le cuentas a tu padre esas pequeñas cosas, igual que lo hacías antaño bajo su atenta mirada,de esa certeza que él era. 

Lo más invidente es que los ciegos te vean. Pero da lo mismo que seas o no de huidas ni de maletas o qué labios besas,si tus versos no riman con su nada,si juegas con tus sombras aunque no sean chinescas; tu vida merece la pena,la alegría o lo que tú quieras.

Los otros desconocidos opinan,comentan sin conocerse siquiera,tantas virtudes como defectos tengan,no se toman consigo mismos,tantas molestias.

Y mientras el desconocido que se conoce,sabe que sus precipicios solo son grietas, heridas palomas que siempre blancas vuelan.

sábado, 10 de febrero de 2024

Descalzos por el parque

Qué noche la de aquel d-año, fiebrero del sábado noche, así es cualquier pérdida y más si es de repente y no la esperas, borra tu día, te pone más los pies en la tierra, gris ceniza muy huérfana.

Pero la noche hoy especialmente en cuclillas me cuenta que me ves y me alientas ,me susurra que sigues dándome el beso de antes de dormir cuando apenas rozaba la adolescencia y que has convertido las nubes en algodón de azúcar como el que me comprabais en la feria en los jardines de Méndez Núñez cuando agosto estaba de fiestas y que te asomas desde ellas para derramar el verde de tu mirada sobre la colina del tiempo, de nuestro tiempo entre roturas para que un buen costurero se vuelva. 

Pero sigue siendo muy oscura sin ti, sin vosotros, siento que tartamudea hasta la luna más locuaz y cómo las lágrimas del silencio temblequean. 

Dicen que el tiempo lo cura todo y no es cierto, los recuerdos son los que acarician el dolor como si fuese la mercromina que nos echabas cuando nos caíamos y si nos picaba, soplabas fuerte para alejar de nosotros cualquier malestar si lo hubiera.

Qué gigante eras mamá en tus afectos y en tus fortalezas...cuando se clava el viento arisco aún noto cómo me agarro a tus bellas piernas , así lo hacía de pequeña cuando había que cruzar la calle cerca de casa con la brisa fría y ese azul grueso de Riazor y la lluvia se enfadaba con rabia, con fuerza.

Madre, infinitamente madre qué fortuna haber sido tu hija , mi princesa entre todas las princesas, la noche, a veces, me regala tu bella imagen al lado de papá, descalzos por el parque y mi retina se viste de fiesta. 

No sé si te agradecí lo suficiente todo lo que hiciste por nosotros, por muchos, por todos; abrazarte sí, nos abrazamos tanto... que guardo cada uno de esos abrazos en mi armario porque hay días en los que me los pongo para sentirte más si cabe y yo un poco bella. 
Dile a papá que busque un campo de San Isidro allá arriba para volver a saltar a la comba cerca de ti, de vosotros, aunque seguro que ya lo ha hecho y que ya tiene la pelota guardada para jugar al fútbol con mi hermano y remangarse la sonrisa con su camisa de manga larga puesta. 

Recuerdas en la oscuridad de mis pocos años cómo te sentabas en mi cama y hablábamos de todo, sin secretos, con el alma bien abierta? Si al campo no se le ponen puertas,al alma tampoco se debiera.
Había tantos peluches en ella a los que también les decías buenas noches dando cuerda a mi imaginación y a la niña que dentro de ti latía, hermosa como tu gran corazón de primavera.
Y nos reíamos tanto que despertábamos a papá... qué bien sonaba nuestra risa en la noche, en cualquier noche, espléndida, llena de ti y de infinitas estrellas de ganchillo hechas por esas manos de ternura que tantas caricias llevabas guardadas en ellas.

Gracias mamá, esta noche hoy sé que juntos estáis y es vuestra pero no me perdáis de vista que mi torpe cobardía me visita más de lo que yo quisiera. Bien me conocéis, me dan miedo las tormentas, las que te retuercen por dentro y las que gritan como fieras por fuera. 

Me gusta pensar que seguís paseando vuestro amor de primera mano, de estreno y que brilla como siempre, como antes y muy cerca. Nos disteis no solo la vida, sino VIDA y el significado mayúsculo que poseen sus cuatro letras.

Ah! se me olvidaba el 24 de este fiebrero hay luna llena, la luna de nieve la llaman, bailad sobre ella...ya que los lobos que aquí abajo visten piel de cordero, ebrios aullidos, sin piedad, sueltan.

viernes, 2 de febrero de 2024

Los ángeles tenían ya sus alas

Difícil es que a la pérdida se le caiga su acento,que su tilde se pierda en el largo camino de ida sin vuelta y que sepas que tu corazón extraviado está y no consigas encontrarte como si fueses una absurda aguja en un pajar también absurdo,solo porque sabes que la tienes clavada en el alma y no la vas a poder hallar.

Como cantaba Serrat "nos despertamos sin saber qué pasa chupando un palo sobre una calabaza". 

Notas la luz que se sumerge en el jarrón con tus flores secas, cómo se diluye entre tus manos y un susurro de agua te quita de la cara tu desaliento sin mojarte apenas. En el salón alguien con descaro baila con tu sombra,la sombra de lo que fuiste. Necesitas volver a escucharla,su voz,unos instantes más, anudada con ternura a tu cuello,tan dulce,tan cálidamente bella pero regresar no puede,invisible es. 

Suena mudo el teléfono y bajo las retorcidas escaleras a modo enredadera huele a ruido y a oscuridad y tropiezas de tanta torpe tristeza una vez más. Y tu corazón se rompe en mil pedazos una y otra vez y como un puzzle te recompones aunque algún latido ya no encaje bien.

No quieres viajar al pasado,solo un presente,un regalo,sentir de nuevo sus brazos o escucharle lo contenta que se ponía cuando le llevaba un trozo de tarta de manzana de Sieiro donde tomaba café,el casino cómo lo llamaba él, hablando de fútbol y de la vida con las personas tan buenas que amablemente había en el lugar aquel. Y piensas cómo hay barrios que siguen respirando fuerte por los poros de tu piel aunque peines canas y sus calles también,donde aprendiste a andar en bici gracias a uno de tus hermanos,al que te pareces físicamente más a él,donde conocían tu nombre,todos los nombres , quién jugaba con quién y a qué.La del quiosco ya sabía que cromos te iba a vender ,la razón por la que tenías la rodilla hecha un cromo y que tu padre acababa de dejar el coche en el taller.

Y no entiendes que digan que la vida sigue...no lo quieres entender. Te sientes como un escombro del todo hace casi un d-año y solo ansías su"to be continued" de cine del hombre nada tranquilo,tu family man y la mujer del cuadro,tu dama de las camelias pero el león de la Metro-Goldwyn-Mayer se despeña en rugir dentro,tan dentro de ti que te das cuenta que te sientes como esa ola que de madrugada se rompe en la inmensidad del a-mar de aquí a la eternidad.

Nadie miente sobre la obligada soledad,al menos el que habita en ti, no. Quizás sea demasiado tarde para las lágrimas,con las horas contadas como ese grito en la nieve que ahora eres y más si el frío te imbuye de tal manera como la bruma herida hasta hacerte desaparecer o parecer una estúpida nube y ponerte a llover. 
 
Mientras contemplas desde otra playa que te vio crecer tu ciudad con el cielo rojizo ,cómo se pone tu edad con cierto pudor e incierta timidez...cada atardecer... con tus pies enterrados en la arena empapada del tiempo ca(l)lado que huye como delincuente que en ocasiones es,que corre como si en medio de tu nada le fuese a atropellar un tren pero con la certeza que ellos a tu vera no van a volver.
Pero al tirar del hilo de la cometa de tu nostalgia,descubres que tus ángeles tenían ya alas, incluso,antes de nacer.

martes, 30 de enero de 2024

Off the record-is

No sé si aún me desperté, si lo soñé,si lo viví,extraño puede ser ya que mi peonza da vueltas por querer ,la que tengo por cabeza,con pensamientos alborotados y rizados,notas como baila tu ciempiés,demasiada nostalgia para saber que recuerdo primero mover . 

Bajé despacio las escaleras y miré cada peldaño de caracol extravagante de madera para no volver a caer. 
En el suelo pintada estaba aquella rayuela en la que jugaba en el patio de mi escuela y nuestra madre me observaba tan bella,tan de a media mañana desde su mirada abierta.

De pronto tropecé con un jarrón vacío,su agua ansiosa diluía los girasoles de Van Gogh,lo imaginé cortándose la oreja y me impresioné. Nuestra madre tenía en el camarote una lámina de ese cuadro colgado en la pared; no,no vivíamos en un barco aunque en nuestra casa todo podía suceder desde decir por el telefonillo del portal la contraseña: pez espada y sentirse en el agua salada como él. 

Pero ese pensamiento se esfumó al recoger el dulce estropicio que estaba causando mi mente por estar tan off the " recordis". 

Entré en la cocina muy volada, pulsé el botón de mi regadera para hacer café y lograr que por una vez creciera un poco de cordura en el jardín de piedra donde está la camelia y vi a nuestra madre poniendo sus pétalos en los libros que leía,en sus libretas donde sus pensamientos escribía y les dejaba dibujar a sus nietas. 

Recuerdo vagamente, pero no por pereza, que no había mala leche en la nevera,estaba de buen humor pero las naranjas que iba a coger,me di cuenta que estaban posando junto a mi taza como naturaleza muerta,a su lado la observaban un montón de zumos por doquier. Mis padres hablaban con mis hermanos de no sé muy bien qué,tal vez de Balbín y la Clave o de la película de la sesión primera de tarde o de quien mató a Laura Palmer y en el patio de luces que no de butacas,la dueña del hostal colgaba las sábanas limpias de sus huéspedes mientras llamaba por nuestra madre porque un elefante de goma se lo había encontrado ayer. Yo le quería decir que era mío,que lo había tirado por la ventana aquel niño,hijo de sus amigos y me acarició en tromba mi niñez.

De pronto oí un zumbido cerca de la puerta,me levanté y me encontré a la colmena de Cela,un poco de mis diecisiete años cuando estudiaba letras y nuestro padre me llevaba en coche al colegio de la Ciudad Vieja cuando le tocaba visitar el centro de Adormideras y sentí mucha incertidumbre variopinta dentro y fuera. 

Por un momento aparqué esa delgada certeza inquebrantable que era nuestro padre tan Giacometti, y subí desconcertada mis 39 escalones ... Hitchcock me seguía de cerca y preferí no ducharme con la cortina corrida,temía por mis pájaros en la cabeza y eso que mi Norman Bates hacía tiempo que desapareciera. 

Pensé :ojalá tuviese a Alias cerca, Jennifer Garner, cómo le gustaba a nuestro padre,también la serie,para poder defenderme en el caso que falta me hiciera. 

Aún así en la bañera el jabón que me entró en los ojos me nubló algo más que la vista porque creí oír a Kirk Douglas y a Homero discrepar y salir de allí se convirtió en una Odisea hasta me pareció escuchar el silencio,que no el canto, de las sirenas,algo me retenía dentro y no era Calipso, quizás la belleza del reflejo del recuerdo de nuestros padres cuando nuestra madre me lavaba el pelo de pequeña y ponía su mano en mi frente para que el jabón por mi cara no cayera y el que lo hacía me lo quitaba con sus manos suaves,tiernas. 

Me sentí completa,un viernes a la noche y lo que oía ahora era a la Ruperta... cantar un dos tres y Riazor como Ítaca en mi alma llena. 

Lo último que recuerdo es navegar por otro mar, el de internet,por si un delorean de tercera mano en Wallapop hubiera o poder contactar con Wells, éramos muchos los que a casa queríamos volver,por un instante abrazar la voz de papá otra vez o la dulzura de mamá acariciarnos como solo ella sabía hacer. 

Bajé del regazo de mi infancia a las baldosas amarillas de mi edad adulta al notar las arrugas como olas en mi erizada piel y que la bruja buena del norte se alejaba de mí otra vez,por lo que mi ciempiés,mi nostalgia se quedó inquieta al no saber cómo hacer con las horas surrealistas de la persistencia de mi memoria y con aquellos zapatos rojos que me había regalado esa bella mujer.


No sé si aún me desperté,si lo viví o si lo soñé pero todo lo que los extrañamos qué cierto es. Como también que si la vida es sueño como escribió Calderón,lo que acabo de relatar está recién salido del horno que era nuestra casa en cualquier invierno de frío al revés,por eso encontraremos todos la manera de a ellos siempre volver.

domingo, 31 de diciembre de 2023

Sin las uvas de la ira

Cuando se acerca el fin...de año,hay gente que se pone modo Apocalypse Now y puedo llegar a entenderlo si has sentido que tus meses de este año han sido los doce del patíbulo o los doce valientes porque hubo alguno en el que ardió Troya...

Hemos cruzado la delgada línea roja demasiadas veces por salvar al soldado Ryan porque había que ser el patriota y mi niña solo recuerda a Gila llamando por teléfono y preguntando si al otro lado era la guerra y a mis padres frente al televisor con la carcajada puesta o al ver a Groucho Marx gritar en aquella peli: ¡¡ Más madera,es la guerra!! y nuestras sonrisas crepitaban como palomitas desde el sofá. 

Cierto es que todos tuvimos la sensación de notar ese enemigo a las puertas que es el dolor incisivo de la pérdida o así nos sentimos como un Black Hawk Down cuando éramos soldados y lo único que esperábamos era que nos dijesen sin novedad en el frente pero nuestro sentimiento muy Braveheart y creyéndonos todos Espartaco en el día más largo con nuestra chaqueta metálica puesta,no sirvió para nada, aquel fiebrero...

 
Cuando pasan las cigüeñas en tierra hostil y tu reina de África con un pasado imborrable se ha ido de aquí a la eternidad a través del puente sobre el río Kwai, te quedas por dentro en pie(peli) de guerra porque aún duele...vaya si duele. 

Ojalá lo que vivimos solo fuese la batalla olvidada pero no es así, permanece en una sombra en mi ojo,ese poso de melancohólica nostalgia íntima,casi pudorosa y mi Alatriste y mi acorazado Potemkin un tanto químico no sirve de mucho para acallar los gritos del silencio,esos malditos bastardos,los que escucho al resbalar mi noche por mis solitarias mejillas como si tuviese que cruzar el Rubicón y susurrando " Alea jacta est".

Menos mal que pienso que nuestros espías desde el cielo con su largo domingo de noviazgo mientras dure la guerra,la que está dentro de nuestra cabeza, estarán dispuestos al gran rescate por si nuestros pasos se dirigen hacia ese terrible Stalingrado,un horror de asedio que es el miedo al miedo.

PD: Con todo mi respeto hacia cualquier guerra en la que sangra algo más que el alma,la vida.

miércoles, 27 de diciembre de 2023

Es temblor en la hierba

Tiembla la piedra del camino que se retuerce si hiere, el dolor cada vez que enmudece endeble tiembla. Tiembla el gris de la niebla que húmeda te calla entera y la luz, alguna lágrima y tanta arena en las palabras varadas, que no se dicen, que pierden su belleza y respiran ya ajenas, decrépitas tiemblan. 
Se esparce el estremecimiento, ese escalofrío que a deshoras te quema, es temblor en la hierba si el viento sacude con fuerza y a tu lado, torpe, una margarita se deshoja sin sutileza, se planta en el no te quiere y tan ancha se queda al mirarte de frente y el ladrido de tu intemperie cerca tiembla. 

Tiemblan el desorden que te aqueja, el desconocido de tu cabeza, el neurótico tren que te atropella a eso de las tres y media y el desdén de la estación del invierno en el que te bajas, en el que te abandonas con aspereza también tiembla. 

Tiembla el valiente que venció a tus fuerzas, el bravucón que asustó a tus ganas, la febril madre que enterró su ombligo en esa adolescente trinchera, el vulnerable requiebro del que ama con toda su alma, que se quita galante su sombrero de ala estrecha y el vértigo que, por fin, alza su vuelo bien alto, tiembla. 

Tiembla mucho algún d-año, tiembla marzo y la primavera, demasiado ese febrero ya pasado de vueltas, tiembla la niña y su cometa huérfana, el tiempo sin arena, sin playa en un reloj envasado al vacío tiembla. 


Y si por un instante, tiemblas entre tus tinieblas que no se templan, te despistas y ya no te encuentras. Temblores que suenan,tambores que tiemblan porque hasta la misma batalla le tiemblan sus piernas.

lunes, 25 de diciembre de 2023

Alma de turrón

Susurran los duendes tanta luz en mi árbol de Navidad vestido con guirnaldas rojas,doradas, plateadas...

Suspira la estrella en lo alto ya que está algo cansada de guiar y acallando su vértigo que no cesa de murmurar,hablan las bolas a su bola,husmea el reno de la rama de abajo al muñeco de nieve que resopla porque ve su nariz peligrar y los corazones de trapo se hacen cosquillas y ríen como descosidos,latidos hermosos de alma de turrón de todos los sin-sabores que te despeinan con su qué bello es vivir y su algo para recordar e imaginas a tus padres cogidos de la mano dando un paseo por las nubes mientras Santa Claus envuelve de cariño los sueños de los niños y no tan niños en su trineo.

Cantan villancicos los ángeles caídos y los pajaritos afónicos al compás y suena la melodía de las luces con tanta fuerza muda de colores que parecen bailar.

Y los Reyes Magos que están encima de la chimenea hechos con tanto amor de una infancia plena de plastilina,me recuerdan que una vez fue una niña con ilusión de coletas con la raya al medio a modo carretera con más curvas galaicas que mi madre me peinaba con tanto afán,cuando las muñecas eran de Famosa y se dirigían al portal y las vacaciones empezaban con la programación navideña especial y los payasos de la tele te decían:" ¿ Cómo están ustedes? y desde el suelo del salón yo gritaba: " Bieeen!!!"al creer que me podían escuchar y la lotería que te tocaba era estar con tus padres y hermanos en el Atlántico de tu Na-VIDA-d.
Que si se arma algo que sea el Belén y no precisamente el de "Judá".

viernes, 15 de diciembre de 2023

Con pocas luces, apenas vuelas

Dónde está aquel amor de chimenea, adonde se fueron los crucigramas sobre la mesa y todos aquellos periódicos para que él los leyera, los recortes que ella ponía entre las páginas de sus libros y sus estanterías de historias de pasión repletas, las guirnaldas que decoraban cada cuadro del salón y el espejo de la entrada vestido de fiesta con esa guirnalda dorada, enorme,gruesa; en dónde se esconde la ilusión de los próximos días de Navidades hermosamente imperfectas.


Dónde la vida brota ahora...de cualquier instante...si estamos a tientas, te araña tan siamesa y dueles, te golpea(s), te enseña, eso sí, el llevar la mochila pesada y pasada y pisada y posada a cuestas.

Feliz Navidad dicen, Feliz año nuevo dirán y yo me pregunto con quién va a estar cada cual sentado a su vera. Casi nada vuelve, la salud es lo que más importa,tenerla, es lo más preciado sin duda, nadie lo niega pero todos juntos ya no brindaremos por ella, tal vez otras copas... las de los pinos con el viento a lo lejos se mezan, pero si la pena tan fuera de sí se pone, por un instante hará que hasta la lluvia arda con franqueza, que ladre su cielo plomizo aunque no notes que muerda... 

La realidad es testaruda y la vida hiere si delinque más de la cuenta por robarte sueños, por asaltarte en la esquina de tu noche, por saquear los recuerdos más dulces de tu hogareña cabeza; por clavarte con su navaja de dobles verdades hecha porque tu teléfono no te llama fijo para decirte buenos días ni buenas noches, que no te rindas, que creas más en ti como lo haces en las personas que te rodean, no las que te asedian y ya no hay preguntas sobre qué tal están sus nietas, pero siempre tendrán mi respuesta. 

La (b)risa cuesta, despeina tanto por dentro que no se nota por fuera y mientras la soledad, ese espacio mínimo en blanco roto o ese mínimo blanco en un espacio roto,de sentirse surrealista como un jarrón con flores mustias en la alacena, cada vez que contundente palpita, la palpas, se acerca,sigilosa a veces, desdeñosa otras, al fin y al cabo, una compañera de viaje que no te deja,solo hace tu sombra más grande, más vieja y que te vuelvas un Grinch extraño de piedra, de miles de pedazos contrariados como esos guijarros que en tu camino ya ni pateas y al final eres tú la que te sientes en una cuneta y a lo lejos tu ciudad de cristal, acrisolada parpadea, con todas las calles iluminadas, tan puestas.

No quieres que se acerquen tus Navidades por sentirlas que feroces te acechan, fieras de andar por casa pero sí a las de otros, muy felices se las deseas.
Lo cortés no quita lo valiente,por mucho que esto último ya no lo seas o es lo que demasiados piensan.Con pocas luces,apenas vuelas,pero allá arriba nunca dejarán de bailar todas las estrellas, mengüe la luna o crezca .

Y no puedo dejar de pensar por quién doblan las campanas cuando la tierra doblegada tiembla,mudas las de Belén este año ya suenan...cada uno vive su propia "guerra"pero en las de verdad, la gente no nace si no que muere en Nochebuena.

sábado, 9 de diciembre de 2023

En el fondo

No soy de buceo fácil si en el desván marítimo de sus olvidos tengo que buscarme.
A modo Ariadna les ofrezco mi ovillo pero de nada sirve,sus Teseos nunca tuvieron la intención de salir del laberinto,ese que es embaucado e inmaduro,obstinado y empedernido,aún creo que siguen mirando qué hacer con el hilo. 

Me despisto a propósito porque prefiero no entender porqué el amor semeja un premio que se da a título póstumo ya que a-mar adentro cada vez fatiga más en vivo y en directo,mejor en diferido porque así hay menos riesgos de sufrir su resaca,su cierzo y sus heridas,sus cameos de estrella invitada,su inconsciencia inexperta,su torpeza en sus maneras de remolino ingenuo,su impresionable belleza,su improbable certeza, sus pájaros en el estómago y sus mariposas en la cabeza.
Sin embargo o con él,sigue siendo de aplauso merecido su desmedida entrega por absurda que a tantos les parezca. 

Hablar del a-mar en toda su inmensidad no es fácil si tu poeta ha sido desvalijado,si tus pérdidas aún palpitan en tus manos y la línea de tu vida se retuerce en tu piel,si "el sitio de tu recreo" ya no se asoma por tu mirada,si sangran tus huellas solo por seguir en pie,si se va tan deprisa por dentro que no queda tiempo ni para dar la mejor versión de uno mismo por fuera, pero esto qué es? 

Por ello ser civilizado y sentir a bocajarro a la vez ,hace que gruña hasta el viento más educado.
De ahí que nunca precipitada sea la ternura que silencia con maestría lo erizado del dislate,del devaneo ebrio como esos latidos arrebolados del oleaje en confusión perpetua,te empapan sin que apenas te des cuenta y da lo mismo tu corazón aún de astillero o que haya sido el de marino experto, hará aguas por todas partes,solo por sentir...sin coraza que algunos se creen que por llevarla, más valientes son y no se ablanda su corazón ni al empaparlo en agua ni su magdalena de Proust les evoca nada.

El (em)pa(li)decer es una sensación de insomnio indomable,de rasgarse indeleble como si te respirase en la nuca inevitable el naufragio.
Tengo unos cuantos desastres conocidos y algunos fracasos torpes que se me amontonan en los bolsillos y desconozco la razón por la que mi memoria caduca y parece una nevera con escombros perennes cuando dueles. Ya dije que no soy de buceo fácil...pero quién lo es?