domingo, 24 de marzo de 2024

Algunas palabras buenas

No más tristezas pobladas en tus ojos,ni siquiera un pequeño atisbo de crepúsculo en tu mirada arbequina,no quiere saberte inquieta en tu corazón hambriento ni cautiva en la soledad de tus labios.

No apagues la sed de tu alma por miedos de pasajeros fantasmas,por el seco golpeteo de sentirte asustada si el traqueteo se muestra demasiado agotado por haberte subido con tu valor al que consideras cojo a un tren de borrascas.

No quiere que digas que eres cobarde si brusca es la sacudida de la tarde que pisas,ni que te metas en pantanos que inauguran otros,ni que hay fracasos que te otorgues en tus cajones del desorden,ni que no te mereces victorias que sí llevan tu nombre.

No bailes entre dos aguas cuando bajan turbias,no cantes si no hay lobo para que te aúlle la luna, ni afirmes que no pintas nada porque tu camino se ha quebrado hace d- años y él ya sabe que te hacen mucha falta las velas de los árboles que lucen a tu lado encendidos y si el ofuscado viento,fosco en su invisible furia las apaga y te viste oscura,sigue adelante,te dice, diluye la angustia que desata la locura de tu herida que solo es tuya.

Me dice que no mires detrás de ti por si te persiguen los mismos mequetrefes,botarates, fantoches de medio pelo ni al futuro porque está lleno de tus desconocidos que te esperan en la taberna obstinada lejos del cielo, repleta de empedernidos que te hieren ; puede que en el presente borrado de tu rostro lánguido,desmayado por esas dudas brumosas y que te abruman y que te borras hasta desaparecer,se esconda un bellaco astuto y taimado, descarado en tus sueños de carrasposa verdad con la que siempre te has vestido,sin miedo a la honestidad más abrupta ya que siempre has escalado muy bien esa colina,porque solo te espanta la mentira y la tuya no existe,no es que pase desapercibida.


Me cuenta que no olvides que repartiste plumas de tus propias alas de ángel a quienes necesitaban sobrevolar alto y claro la melancolía que a todos nos acecha en algún momento del día, solo te pide que no cierres las cortinas ni apagues tu luz del precioso mediodía ni de noche ni que vacíes tanto tu vida.

Agarrado a tu mano sigue diciéndote buenos días,que tengas una buena ternura muy de mañana y como dice tu hermano ,"eres como ese junco que se dobla pero jamás se rompe" porque tu corazón de roble late y hasta sus astillas son de madera noble.

A veces los tiempos se agolpan,las horas se cansan y las hojas se precipitan al suelo no solo en el otoño y mueren pero gracias a que antes han vivido,no lo olvides; tus padres son perennes como tu siempre cumples y tu corazón de milhojas porque lo que se escribe como uno siente también permanece.          

Os quieren tanto a todos y os siguen muy de cerca...tan cierto como brillan algunos hombres buenos y las estrellas. 


lunes, 18 de marzo de 2024

Corazón de milhojas

Mira que te gustaban los dulces y tú...cálida, esponjosa como dulzura horneada , recién hecha...mamá quiero felicitarte con estas letras. Cómo nos pedías que te escribiéramos una dedicatoria en los libros que te regalábamos, nos decías "poned algo bonito y no os olvidéis de firmar y de la fecha" y luego la anotabas tú si lo volvías a leer por segunda vez y una tercera si la hubiera para no perder la cuenta.

En Mujercitas la primera página estaba llena de fechas...y en las de Jane Austen sin orgullo y prejuicio, sentido y sensibilidad como tú eras y en las de Rosamunde Pilcher,en tu alcoba azul y otras historias, con flores bajo la lluvia y otros relatos, en los días de tormenta , hay un carrusel de voces de verano que parecen los buscadores de conchas como hacíamos tú y yo en la arena de la playa juntas de la mano en la orilla de mi vida y no me puedo olvidar de...Susanna Tamaro donde el corazón te lleve, la cabeza en las nubes, escucha mi voz y respóndeme para siempre.... mamá. 

Tantos libros, en tantas estanterías, tantas fechas, tantas bellas letras, tanta lectura pero nunca en las horas muertas, mil hojas de intensos romances impresas.

Te acuerdas de cómo te dejabas peinar por una de tus nietas y le pedías un dibujo de los suyos con muchos colores pastel mientras su hermana jugaba al dominó con papá y veían un buen partido de fútbol o se ponían con un puzzle de quinientas piezas.

Cuántos veranos nos hemos merendado juntas en la rotonda de Riazor donde patinaba, saltaba a la comba , te inventabas hasta una rayuela si falta hiciera. Charlabas con tus amigas mientras yo jugaba con las hijas de ellas. Todas las tardes de mis pocos años, de lunes a viernes, sin falta, qué buena eras, menuda infancia de caramelo me regalaste y con los años me di cuenta de tu esfuerzo con cariño de gigante, de colina generosa y abierta. 

Calcetabas sueños de mullida lana, escribías tus pensamientos como si flores delicadas fueran , coloreabas en folios... primaveras, hacías ganchillo- había tapetes por todas partes-, leías historias de amor a la par que vivías el tuyo de cine cinco estrellas, no parabas... Preparabas luego la cena, primero tocaba baño, echar a lavar la ropa, ordenar nuestros estropicios y con la sonrisa puesta; cuando papá cruzaba el umbral de la puerta, todo estaba ya en calma y los dos fundidos... en un abrazo y vuestro cansancio desapercibido nos pasaba, sin darme cuenta.

Ahora mamá cambia el escenario de mi enmarañada cabeza y te veo por la calle Real paseando de la mano con papá, erguida, tan bella...os parabais cada dos por tres al encontraros con alguien que conocíais y venías luego tan contenta..."Tu padre me llevó a tomar un refresco", decías y me gustaba veros así, tanto amor como si hubieseis ido de fiesta.

Y qué me dices de nuestros momentos de cine, la familia entera, ya fuese en el salón de casa después de la cena, West Side Story, Espartaco, El halcón y la flecha.... o fuera de ella en el Goya, en el Coruña, en el Avenida , la saga de Indiana Jones completa, entrábamos en la sala de día y al salir la noche resplandecía, alunizante con lo pequeña que yo era, corrían los años ochenta. Y en agosto la batalla naval a la doce, María Pita volvía a vencer a Francis Drake como si el día de la marmota fuera y la victoria para mí, la de estar juntos, se iluminaba con los fuegos artificiales en la dársena coruñesa.

Paseos en los caballitos de los jardines y mirar los peces de la fuente de Méndez Núñez, rebosaba mi infancia plena. Gracias mamá, corazón de frambuesa, de flan con nata, de tarta de manzana, de bola de helado de chocolate, el mismo que me comprabais enfrente al teatro Colón, los dos con la mirada tan llena.

Ya adolescente yo, me esperabas cerca del teatro Rosalía cuando salía del colegio de la Ciudad Vieja, las dos tardes que tenía clase y volvíamos juntas caminando para casa, sé que no era fácil para ti en esos momentos, la vida se te hacía un mundo en la garganta y pensaba qué valiente eras, qué gran madre tenía y eras tú quien me daba las gracias tan tierna por esos momentos en los que te agarrabas a mi supuesta fortaleza. Y yo te decía: "gracias a ti mamá por venir a buscarme y poder ver a los estorninos volar casi pegados, rápidos como si hiciesen en el aire, otoñales volteretas, acrobacias perfectas ".

No más recuerdos por hoy, perdona mamá, con tanta emoción aprietan tus dulces huellas, disfruta de tu día , sabes que te añoro y que te quiero, alma de milhojas, enciende más el verde de tus ojos si cabe, te sonríe la luna creciente y las estrellas parpadean. Me gusta pensar que estáis de verbena, sopla las velas y si se levanta un poco el viento, sé que será vuestro aliento para darme fuerzas.

viernes, 15 de marzo de 2024

Siempre cumples

Muchas felicidades papá, espero que desenvuelvas bien estas palabras desde donde estés. Si es así...ya sabrás que te extraño mucho, todos te extrañamos, que no paro de pensar que un día como hoy vendrías con mamá a comer con nosotras aquí a casa después de recoger a tus nietas del colegio y ahora solo es un recuerdo que dulce aún araña... pero fue tan maravilloso poder disfrutarte como padre, que me quedo con todo lo que he vivido a tu lado y solo puedo darte las gracias una vez más.

Imagino que celebraréis tu cumple, mamá y tú y todas las personas que os han querido y que están ahí con vosotros. Suena infantil, puede ser pero la melodía adulta, a veces, me duele, por eso prefiero pensarte de esa manera, tomándote un buen Rioja, festejando más allá de las estrellas. 

Ya ves que sigo teniendo miedo a las tormentas, eso sí que es de hacérmelo mirar-ahora sonríes, lo noto-, a la niña de tus ojos le cuesta la vida sin teneros- ahora me coges la mano con tu mirada-. Echo tanto de menos nuestras conversaciones, hemos hablado de tantas cosas, de todas las cosas, hasta nuestros silencios callados no se quedaban... Tus palabras no solo las que me acariciaban sino también las que me hablaban, por ejemplo, de ciertos caminos que existen y que elegimos, a veces, sin pensarlo demasiado. Pero que no pasa nada, hay que seguir adelante aunque el sendero se retuerza. Y si sucedía tal como decías antes te podía llamar y te lo contaba, ahora miro hacia arriba cómo buscándote. 

Las sombras de los árboles me dejan un rato estremecida si el viento ebrio las remueve, quiero echar a correr pero el único que se escapa es mi corazón. Siento tanto ruido que me sangra el valor. Pero no te preocupes, recuerdo cada una de tus palabras cuando mi ánimo zozobra y de alguna manera me salvas.

Siento que me vieses la otra noche cómo mis lágrimas se desprendían de mi silencio insomne. Me quemaban, el dolor en llamas. Fue larga la madrugada...pero pude sentirte un instante, un calmado instante en el que me decías que buscarías un bonito sueño para dormirme. 

Sé que confías en mí, siempre lo hiciste, sin dudas, con fe y aún desconozco el porqué pero me creía gracias a ti que podía caminar después de haberme caído demasiadas veces, sabía que lo decías porque estabas tan convencido de mi fortaleza, aunque derruida, muy del medievo, ahí la tenía dentro de mí. Las rocas se erosionan por la fuerza y la furia del oleaje pero permanecen y sentir profundamente es lo que tiene, te pones al borde del acantilado y respiras vida por todos aquellos a los que uno quiere, te mojas, te empapas y tú siempre cumpliste...tu palabra, siempre la cumples..., demasiado corazón, el tuyo, papá.

Por cierto, ¿ qué tal llevas lo del Depor? Supongo que ahora mucho mejor. Me cuesta ver un partido sin que tú estés aquí. Pero te imagino con Arsenio comentando los partidos y el cielo se vuelve blanquiazul. Y al día siguiente seguro que lees todos los periódicos tomándote un café a media mañana como hacías en Sieiro.

Bueno ya voy terminando este presente pero te seguiré escribiendo, ya lo sabes y haré todo lo imposible para que te sientas orgulloso de mí.

Sabes cómo me siento, sé cómo te sientes y seguiremos sin mentirnos nunca. Te quiero mucho, dale besos dulces a mamá de mi parte, dile que la quiero princesa entre todas las princesas. Gracias a los dos por tanto, por todo...nunca hubiese sido posible sin vosotros y no me refiero a lo obvio. Ojalá te guste mi regalo para que lo leas en alto con tu cálida voz, como lo hacía yo ante vosotros y se llene de emoción vuestra alma siempre bella.

domingo, 10 de marzo de 2024

Una gran persona para recordar

Se hizo un injusto silencio de doloroso mármol donde siempre se respiró madera muy noble...

Hay personas que te llenan nada más conocerlas y no se trata de primeras impresiones si no de almas buenas. Personas benéficas que viven cerca de ti y que sin pretenderlo te hacen mejor tu día a día.Mi vecino era una de esas personas...al saludarte con la sonrisa puesta,al pararse hablar contigo,apenas unas palabras bastaban,al decirte buen día no era una cuestión solo de educación sino una intención de desearte que tu día fuese realmente bueno . 

Era alguien muy familiar y gran amigo de sus amigos y eso se notaba, generoso en sus afectos y cálido en el trato. No había ruido,ni aspavientos en él, solo luz que también desprende su bella mujer, encontrárselo era un verdadero placer,como tener un poco de espléndido verano en tus manos.

Hay quien cree que con los vecinos no es necesario compartir espacio y tiempo,un error que comete el ser humano por precisamente dejar de serlo,humano,como si la prisa con la que la vida corre, no te dejase de disfrutar el carpe diem con personas que merecen entrañable espacio y buen tiempo,el suyo desde luego lo regalaba de una manera única e incomparable.

Estas calles no serán lo mismo sin él pero su generoso recuerdo afable permanecerá intacto en nuestra memoria. Todas las personas que le querían que eran muchas y obviamente no me refiero solo a su familia y a su círculo más íntimo, decían que era único,que se fijaba en esos pequeños detalles que lo hacían grande,el darle las gracias por todo sin que él le diese importancia es una virtud que pocas personas poseen: convertir un gracias en un de nada al instante. 

Los días ahora duelen pero son tantísimos los buenos recuerdos en cascada que se tienen de él ,los que acarician esta manzana a la que la vida ha mordido con fiereza, que ayudarán de alguna manera a dar el empuje que él desprendía con su forma de ser.

Y estoy convencida que seguirá diciendo buenos días con esa amabilidad tan propia de otra época, discreto y cortés...con tan buen talante como siempre .Nunca podrá permanecer en el olvido por ser cómo era, una gran persona para recordar,de esas que conforman nuestro sentir más honesto. Gracias por tanto,se te quiere,vaya si se te quiere...y se seguirá sintiendo muy en presente.

miércoles, 6 de marzo de 2024

Sentir con la tinta de otro siglo

Observo como aún alza la vista de tal manera finita,que he de decirle que mi cuerpo ya no está para derroches ni algarabías, 
vuestra merced lo sabía,fue menester recordárselo aún pagando un precio muy alto pero no por cobardía.

Lisonjas me ha regalado hace ya tanto tiempo que ignoro la causa de aquel torpe agravio.


Pero no temáis pues el camino es largo
y lleno de pendencieros que porfían
en robarme lo que ya no poseo; 
mas les valdría, clavarme del todo la daga que en el pecho llevo y acabar de esta manera tal sufrimiento que me mantiene postrada en esta vida de esos rufianes que me apalean el sueño.

No soy princesa ni vivo del cuento, por mucho que las malas lenguas se les aflojen en cuanto a mi vera murmurar las veo.


Piedad,señor mío,
me cuesta hasta el aliento y ya no tiene color mi rostro,arrugas tal vez mi gesto como en mis viejos ropajes o mi canoso cabello. Si alguna vez fui bella para vos,poco le duró a vuestro mirar ardiente ese hecho.


Pero no son mis cuitas de piedra enternecida como otros que enterrados están con sus quejas, 
mi hermosura si acaso la hubiera tenido o si osada la tuviera,
huyendo muy confusa está en medio de la memoria poblada como perezosa
pero ya no viene a mí ociosa
pues la florecida juventud,
marchita entre crisantemos se halla.

Deteneos pues,las aves al fin alzaron su vuelo bien lustrosas,ligeras bajo sus enaguas de plumas, 
sin miedo a perderse en el azul soberbio de aquellos ojos de marino ufano y no le digo en vano que el alba jamás será desvanecida
en cuanto su oleaje vuelva a surcar otros mares ya que por estos lares la luz dormida de mi alma se desprenderá del mediodía y no será ni cautiva ya su soledad .

No es grata la despedida solo con ella se crecen los fríos y en duelo van a desembocar al mar ya de por sí embravecido,por ser invierno,aterido prisionero de su hondo pesar.

Parto hacia tierras menos hostiles donde las rosas todavía estén por fraguarse sin espinas.

Mi humilde homenaje a Garcilaso,a Lope...pero en voz femenina.
Y como diría el Hidalgo Don Quijote: 
" ¡ Ladran, Sancho, señal que cabalgamos ! ".

sábado, 2 de marzo de 2024

Ojalá no lo hubiese desconocido

Desconozco tu dolor...si hay agua en tus mejillas de noche,si alguien te ha llorado,si todos te han querido,si peina canas alguno de tus latidos,si tu corazón fue manco y tanto lo has sentido...si tu desconsuelo te ahoga como esa edad ya cansada de no poder estar tan erguido. 

Quizás no sepa si tus días han temblado,si tus noches apenas han dormido,si fuiste más de sueños o de planes escondidos,si hay fracasos en tus bolsillos y aciertos en tus seres más queridos. 

Pero a mi mente te vienes de hombros encogidos,con los brazos tan caídos,con escombros en tus ruidos y no sé si alguna vez los demás te sacaron de su olvido, de dentro del pozo en el que te habías caído porque alguien te empujó por descuido,porque iban con prisa los otros como tú,desconocidos.

Contemplo a lo lejos,lo lejos que andamos, a veces,de nuestros propios rotos caminos,estamos a por uvas...pero retorcidos miramos tanto para fuera cuando se palpan tan cerca nuestros gritos y agarro los tuyos con fuerza,de la que ya apenas me quedan un par de hilos...

Y con sutileza te imagino...esa mirada de almendra como la de un chiquillo que crece sin olvidar lo que ha perdido,lo que ha ganado al nacer dónde ha nacido,saboreando la victoria de ese abrazo,reconfortante como mullido, de los padres que ha tenido,que están presentes aunque hace ya mucho mal tiempo que se hayan ido,de todo lo que le han amado,de todo lo que los ha vivido...si fuiste su ovillo y en el hermoso jersey que han tejido,en un buen amigo de buena lana,un abrazo como benéfico abrigo.

Tal vez te esperen la lágrima y su pellizco,la que conlleva que más allá de la primavera sientas frío pero también te aguarda la ola que mereces grande,llena de salitre tu luz,tu talento de orfebre y tu arte esculpido.

Quizás seas de verdades...desnudas y veraces, voraces en tu alma poblada de salvajes pero no por estar asilvestrados, sí llenos de rabia cobarde que dentro te queda para no herir a nadie, que no te sale o de tristezas valientes porque te queman,arden...

Quién sabe lo que sientes, qué canción te estremece, qué te emociona tanto solo un instante, qué te hace reír tras los matorrales o cómo te muerde la intemperie cruda y el porqué guardas caricias en cajas pequeñas o curas tus heridas de dentro hacia fuera,igual que de pequeño lo hacían tus padres.

Desconocen lo que te gruñe la mañana o si deseas ser solo por unos instantes inmensamente viernes o lo tarde que te volvió una tarde no tan cualquiera cuando te cambió tu paso debajo de aquella maldita escalera,el reloj de la cocina que no te perdona,que el tic tac te acecha y por eso ya no llevas uno de pulsera...

No solo el caracol duda sobre la hierba, también tu vida puede ser una llamada en espera,que nadie contesta,no te responden,te agotas y no se enteran; los que opinan de ti, no te conocen,solo te asedian,no han vivido ni un minuto de tus d-años ni han dejado tus vívidas huellas,no han estado en tu piel ni en tus mareas ni se han bañado en tu mar de dudas y desconocen si el café tímido que te tomas ,es después de una deslavazada noche en vela; si la chaqueta que llevas puesta te la hizo tu hija si la tuvieras y esa bufanda tan vieja que era de tu madre que te pones para sentirla si cabe más cerca y si aún le cuentas a tu padre esas pequeñas cosas, igual que lo hacías antaño bajo su atenta mirada,de esa certeza que él era. 

Lo más invidente es que los ciegos te vean. Pero da lo mismo que seas o no de huidas ni de maletas o qué labios besas,si tus versos no riman con su nada,si juegas con tus sombras aunque no sean chinescas; tu vida merece la pena,la alegría o lo que tú quieras.

Los otros desconocidos opinan,comentan sin conocerse siquiera,tantas virtudes como defectos tengan,no se toman consigo mismos,tantas molestias.

Y mientras el desconocido que se conoce,sabe que sus precipicios solo son grietas, heridas palomas que siempre blancas vuelan.

sábado, 10 de febrero de 2024

Descalzos por el parque

Qué noche la de aquel d-año, fiebrero del sábado noche, así es cualquier pérdida y más si es de repente y no la esperas, borra tu día, te pone más los pies en la tierra, gris ceniza muy huérfana.

Pero la noche hoy especialmente en cuclillas me cuenta que me ves y me alientas ,me susurra que sigues dándome el beso de antes de dormir cuando apenas rozaba la adolescencia y que has convertido las nubes en algodón de azúcar como el que me comprabais en la feria en los jardines de Méndez Núñez cuando agosto estaba de fiestas y que te asomas desde ellas para derramar el verde de tu mirada sobre la colina del tiempo, de nuestro tiempo entre roturas para que un buen costurero se vuelva. 

Pero sigue siendo muy oscura sin ti, sin vosotros, siento que tartamudea hasta la luna más locuaz y cómo las lágrimas del silencio temblequean. 

Dicen que el tiempo lo cura todo y no es cierto, los recuerdos son los que acarician el dolor como si fuese la mercromina que nos echabas cuando nos caíamos y si nos picaba, soplabas fuerte para alejar de nosotros cualquier malestar si lo hubiera.

Qué gigante eras mamá en tus afectos y en tus fortalezas...cuando se clava el viento arisco aún noto cómo me agarro a tus bellas piernas , así lo hacía de pequeña cuando había que cruzar la calle cerca de casa con la brisa fría y ese azul grueso de Riazor y la lluvia se enfadaba con rabia, con fuerza.

Madre, infinitamente madre qué fortuna haber sido tu hija , mi princesa entre todas las princesas, la noche, a veces, me regala tu bella imagen al lado de papá, descalzos por el parque y mi retina se viste de fiesta. 

No sé si te agradecí lo suficiente todo lo que hiciste por nosotros, por muchos, por todos; abrazarte sí, nos abrazamos tanto... que guardo cada uno de esos abrazos en mi armario porque hay días en los que me los pongo para sentirte más si cabe y yo un poco bella. 
Dile a papá que busque un campo de San Isidro allá arriba para volver a saltar a la comba cerca de ti, de vosotros, aunque seguro que ya lo ha hecho y que ya tiene la pelota guardada para jugar al fútbol con mi hermano y remangarse la sonrisa con su camisa de manga larga puesta. 

Recuerdas en la oscuridad de mis pocos años cómo te sentabas en mi cama y hablábamos de todo, sin secretos, con el alma bien abierta? Si al campo no se le ponen puertas,al alma tampoco se debiera.
Había tantos peluches en ella a los que también les decías buenas noches dando cuerda a mi imaginación y a la niña que dentro de ti latía, hermosa como tu gran corazón de primavera.
Y nos reíamos tanto que despertábamos a papá... qué bien sonaba nuestra risa en la noche, en cualquier noche, espléndida, llena de ti y de infinitas estrellas de ganchillo hechas por esas manos de ternura que tantas caricias llevabas guardadas en ellas.

Gracias mamá, esta noche hoy sé que juntos estáis y es vuestra pero no me perdáis de vista que mi torpe cobardía me visita más de lo que yo quisiera. Bien me conocéis, me dan miedo las tormentas, las que te retuercen por dentro y las que gritan como fieras por fuera. 

Me gusta pensar que seguís paseando vuestro amor de primera mano, de estreno y que brilla como siempre, como antes y muy cerca. Nos disteis no solo la vida, sino VIDA y el significado mayúsculo que poseen sus cuatro letras.

Ah! se me olvidaba el 24 de este fiebrero hay luna llena, la luna de nieve la llaman, bailad sobre ella...ya que los lobos que aquí abajo visten piel de cordero, ebrios aullidos, sin piedad, sueltan.

viernes, 2 de febrero de 2024

Los ángeles tenían ya sus alas

Difícil es que a la pérdida se le caiga su acento,que su tilde se pierda en el largo camino de ida sin vuelta y que sepas que tu corazón extraviado está y no consigas encontrarte como si fueses una absurda aguja en un pajar también absurdo,solo porque sabes que la tienes clavada en el alma y no la vas a poder hallar.

Como cantaba Serrat "nos despertamos sin saber qué pasa chupando un palo sobre una calabaza". 

Notas la luz que se sumerge en el jarrón con tus flores secas, cómo se diluye entre tus manos y un susurro de agua te quita de la cara tu desaliento sin mojarte apenas. En el salón alguien con descaro baila con tu sombra,la sombra de lo que fuiste. Necesitas volver a escucharla,su voz,unos instantes más, anudada con ternura a tu cuello,tan dulce,tan cálidamente bella pero regresar no puede,invisible es. 

Suena mudo el teléfono y bajo las retorcidas escaleras a modo enredadera huele a ruido y a oscuridad y tropiezas de tanta torpe tristeza una vez más. Y tu corazón se rompe en mil pedazos una y otra vez y como un puzzle te recompones aunque algún latido ya no encaje bien.

No quieres viajar al pasado,solo un presente,un regalo,sentir de nuevo sus brazos o escucharle lo contenta que se ponía cuando le llevaba un trozo de tarta de manzana de Sieiro donde tomaba café,el casino cómo lo llamaba él, hablando de fútbol y de la vida con las personas tan buenas que amablemente había en el lugar aquel. Y piensas cómo hay barrios que siguen respirando fuerte por los poros de tu piel aunque peines canas y sus calles también,donde aprendiste a andar en bici gracias a uno de tus hermanos,al que te pareces físicamente más a él,donde conocían tu nombre,todos los nombres , quién jugaba con quién y a qué.La del quiosco ya sabía que cromos te iba a vender ,la razón por la que tenías la rodilla hecha un cromo y que tu padre acababa de dejar el coche en el taller.

Y no entiendes que digan que la vida sigue...no lo quieres entender. Te sientes como un escombro del todo hace casi un d-año y solo ansías su"to be continued" de cine del hombre nada tranquilo,tu family man y la mujer del cuadro,tu dama de las camelias pero el león de la Metro-Goldwyn-Mayer se despeña en rugir dentro,tan dentro de ti que te das cuenta que te sientes como esa ola que de madrugada se rompe en la inmensidad del a-mar de aquí a la eternidad.

Nadie miente sobre la obligada soledad,al menos el que habita en ti, no. Quizás sea demasiado tarde para las lágrimas,con las horas contadas como ese grito en la nieve que ahora eres y más si el frío te imbuye de tal manera como la bruma herida hasta hacerte desaparecer o parecer una estúpida nube y ponerte a llover. 
 
Mientras contemplas desde otra playa que te vio crecer tu ciudad con el cielo rojizo ,cómo se pone tu edad con cierto pudor e incierta timidez...cada atardecer... con tus pies enterrados en la arena empapada del tiempo ca(l)lado que huye como delincuente que en ocasiones es,que corre como si en medio de tu nada le fuese a atropellar un tren pero con la certeza que ellos a tu vera no van a volver.
Pero al tirar del hilo de la cometa de tu nostalgia,descubres que tus ángeles tenían ya alas, incluso,antes de nacer.

martes, 30 de enero de 2024

Off the record-is

No sé si aún me desperté, si lo soñé,si lo viví,extraño puede ser ya que mi peonza da vueltas por querer ,la que tengo por cabeza,con pensamientos alborotados y rizados,notas como baila tu ciempiés,demasiada nostalgia para saber que recuerdo primero mover . 

Bajé despacio las escaleras y miré cada peldaño de caracol extravagante de madera para no volver a caer. 
En el suelo pintada estaba aquella rayuela en la que jugaba en el patio de mi escuela y nuestra madre me observaba tan bella,tan de a media mañana desde su mirada abierta.

De pronto tropecé con un jarrón vacío,su agua ansiosa diluía los girasoles de Van Gogh,lo imaginé cortándose la oreja y me impresioné. Nuestra madre tenía en el camarote una lámina de ese cuadro colgado en la pared; no,no vivíamos en un barco aunque en nuestra casa todo podía suceder desde decir por el telefonillo del portal la contraseña: pez espada y sentirse en el agua salada como él. 

Pero ese pensamiento se esfumó al recoger el dulce estropicio que estaba causando mi mente por estar tan off the " recordis". 

Entré en la cocina muy volada, pulsé el botón de mi regadera para hacer café y lograr que por una vez creciera un poco de cordura en el jardín de piedra donde está la camelia y vi a nuestra madre poniendo sus pétalos en los libros que leía,en sus libretas donde sus pensamientos escribía y les dejaba dibujar a sus nietas. 

Recuerdo vagamente, pero no por pereza, que no había mala leche en la nevera,estaba de buen humor pero las naranjas que iba a coger,me di cuenta que estaban posando junto a mi taza como naturaleza muerta,a su lado la observaban un montón de zumos por doquier. Mis padres hablaban con mis hermanos de no sé muy bien qué,tal vez de Balbín y la Clave o de la película de la sesión primera de tarde o de quien mató a Laura Palmer y en el patio de luces que no de butacas,la dueña del hostal colgaba las sábanas limpias de sus huéspedes mientras llamaba por nuestra madre porque un elefante de goma se lo había encontrado ayer. Yo le quería decir que era mío,que lo había tirado por la ventana aquel niño,hijo de sus amigos y me acarició en tromba mi niñez.

De pronto oí un zumbido cerca de la puerta,me levanté y me encontré a la colmena de Cela,un poco de mis diecisiete años cuando estudiaba letras y nuestro padre me llevaba en coche al colegio de la Ciudad Vieja cuando le tocaba visitar el centro de Adormideras y sentí mucha incertidumbre variopinta dentro y fuera. 

Por un momento aparqué esa delgada certeza inquebrantable que era nuestro padre tan Giacometti, y subí desconcertada mis 39 escalones ... Hitchcock me seguía de cerca y preferí no ducharme con la cortina corrida,temía por mis pájaros en la cabeza y eso que mi Norman Bates hacía tiempo que desapareciera. 

Pensé :ojalá tuviese a Alias cerca, Jennifer Garner, cómo le gustaba a nuestro padre,también la serie,para poder defenderme en el caso que falta me hiciera. 

Aún así en la bañera el jabón que me entró en los ojos me nubló algo más que la vista porque creí oír a Kirk Douglas y a Homero discrepar y salir de allí se convirtió en una Odisea hasta me pareció escuchar el silencio,que no el canto, de las sirenas,algo me retenía dentro y no era Calipso, quizás la belleza del reflejo del recuerdo de nuestros padres cuando nuestra madre me lavaba el pelo de pequeña y ponía su mano en mi frente para que el jabón por mi cara no cayera y el que lo hacía me lo quitaba con sus manos suaves,tiernas. 

Me sentí completa,un viernes a la noche y lo que oía ahora era a la Ruperta... cantar un dos tres y Riazor como Ítaca en mi alma llena. 

Lo último que recuerdo es navegar por otro mar, el de internet,por si un delorean de tercera mano en Wallapop hubiera o poder contactar con Wells, éramos muchos los que a casa queríamos volver,por un instante abrazar la voz de papá otra vez o la dulzura de mamá acariciarnos como solo ella sabía hacer. 

Bajé del regazo de mi infancia a las baldosas amarillas de mi edad adulta al notar las arrugas como olas en mi erizada piel y que la bruja buena del norte se alejaba de mí otra vez,por lo que mi ciempiés,mi nostalgia se quedó inquieta al no saber cómo hacer con las horas surrealistas de la persistencia de mi memoria y con aquellos zapatos rojos que me había regalado esa bella mujer.


No sé si aún me desperté,si lo viví o si lo soñé pero todo lo que los extrañamos qué cierto es. Como también que si la vida es sueño como escribió Calderón,lo que acabo de relatar está recién salido del horno que era nuestra casa en cualquier invierno de frío al revés,por eso encontraremos todos la manera de a ellos siempre volver.